CPI (Curioso pero inútil)

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Consultorio CPI: Magia acuática

Manueru nos pregunta:

Hola CPIeros, hace poco he descubierto vuestra página y me gusta mucho, se aprenden cosas muy curiosas, jeje. He visto que respondéis dudas del personal, a ver si podeis responder también mi pregunta y resolver mi duda, gracias.

El otro día asistí a una charla-exposición en la que se mostraban con algunas “experiencias” algunos efectos de la electricidad con alta tension y baja intensidad, tambien de la presion de aire, y por último algunas reacciones quimicas. El colega explicaba la base científica de todos los fenómenos pero hubo uno que se dejó por explicar: lo llamó “agua viajera” o algo así, nos mostró 3 vasos metálicos, uno lo colocó a 2 ó 3 metros de los otros dos, luego sacó un botecito con un líquido incoloro y lo vertió en uno de los vasos, sacó otro botecito igual al primero y lo vertió sobre el segundo vaso. Luego dijo que haría que el agua viajara de un vaso al otro, pero simplemente cogio uno de los vasos y vertio el contenido en el otro, todo el mundo se echo a reir claro, bromas aparte, luego dijo que el agua viajaria del vaso al otro situado a 2 metros e hizo gestos como si “cogiera el agua” y la soltase en el otro vaso, sin tocar ninguno de los vasos claro. Nadie vio que el agua viajara, pero sorprendentemente le dio la vuelta al vaso que inicialmente tenía el agua y estaba vacío, el de al lado tambien estaba vacío, y cuando cogio el que estaba a 2 metros lo giró y cayó el agua. ¿Realmente el agua había viajado de un vaso a otro?

Dandole vueltas luego caí en la cuenta del truco, el vaso que estaba a 2 metros tenía agua desde el principio, y la que estaba en el otro vaso se evaporaría como resultado de mezclar el contenido de los dos botecitos.

Mi pregunta es: ¿que dos líquidos incoloros pueden evaporarse subitamente al mezclarse sin que se aprecie ninguna nube de vapor ni nada?

Vaya, al final la explicacion me ha quedado un poco larga, espero me perdoneis tanta extensión.
Gracias, y un saludo.

Manueru, en demasiadas ocasiones es difícil hablar de magia usando la ciencia, porque una de las mayores habilidades de los magos es inducirte a suponer cosas que en realidad no han ocurrido. En el ejemplo que me cuentas, se me ocurren dos posibilidades, aunque hay muchas más. Entre nuestros lectores sé que hay magos, aunque no sé si están dispuestos a desvelar “secretos profesionales” (ni yo voy a pedírselo). Por lo menos alguna pista seguro que nos podrán dar.

Primera posibilidad: cuando el mago echa líquidos en el segundo vaso no lo echa en el vaso sino en un agujero de la mesa. Así, tú crees que está lleno pero está vacío. Y, en efecto, el tercer vaso estaba lleno desde el principio.

slushpowder.jpgSegunda posibilidad: en efecto, echa el líquido del primer vaso al segundo, pero los líquidos no se evaporan sino que se solidifican. Así, al darle la vuelta al vaso parece que está vacío pero en realidad tiene una masa sólida adherida a las paredes (el mago no muestra el interior del vaso, sólo le da la vuelta y no cae nada ==> tú supones que está vacío).

Cuando se me ocurrió esta segunda posibilidad hice un par de búsquedas en Google y, efectivamente, hay polvillos especiales que absorben el agua y se usan específicamente para trucos de magia: Por ejemplo, el Slush Powder . ¡Por cierto! Es un compuesto que se llama poliacrilato sódico y es el mismo que se usa como absorbente en algunos pañales. De hecho, se puede “destripar” un pañal y ver el polímero en funcionamiento al echarle agua, una vez que lo has separado de las fibras de algodón. No he encontrado ningún vídeo del SlushPowder, que es el producto específico para trucos de magia.

Sin embargo, podemos ver en un vídeo el funcionamiento de otro compuesto con efectos parecidos: una mezcla de agua y polímeros que bautizan como “gelatina acuosa” (water jelly). Añades agua y se te forman bolitas de gelatina. Éstas en concreto no servirían, para el truco de magia, pues al darle la vuelta al vaso seguirían cayéndose (se usan para regar plantas con mucha menos agua), pero dan una idea de lo que digo. Lamentablemente, sólo he encontrado el vídeo en streaming, en inglés y en formato .wmv, aquí . El vídeo está sacado de la página de Steve Spangler , quien ya estuvo de visita por CPI con motivo de los Mentos y la Cocacola (más sobre mentos el viernes que viene).

Podría ser que el truco fuera otro, por supuesto. Pero lo principal es que no es necesario que evapore los líquidos al mezclarlos. Si algún mago se anima y nos cuenta algo, será bienvenido.

Actualización 1: rmcantin nos muestra una forma más sencilla de lograr este efecto: un vaso con una lengüeta interior que no permita que el agua salga:

vaso_trucado.gif

Actualización 2: Soundtrack nos manda las fotos del desatre del pañal en el interior de su lavadora:

perlas.jpg

Actualización 3: AyamiWired nos manda un vídeo con el truco de magia, que usa precisamente el SlushPowder del que hemos hablado:

Muchas gracias a todos por la colaboración, estimados lectores. Así da gusto.

Consultorio CPI: Perdidos en el Espacio

De nuevo, ciencia escatológica en CPI. De vez en cuando hay que pasar por esto, estimados lectores ;). Todo sea por la Ciencia.

Jorge y Carlos nos preguntan, con extremo respeto, por otra parte inmerecido:

Estimado señor:

Le hago una consulta, ya que mi hermano, un amigo y yo no hemos llegado a un acuerdo sobre un tema. Esperamos que no se ofenda si el tema le parece escatológico.

Un individuo en el espacio, sin traje espacial tras una comida copiosa. Se tira un pedo. Creemos que si ese pedo tiene masa eso producira un movimiento del emisor.

Yo creo que el movimiento se regirá por [la dinámica de] Newton y considerando que una fuerza compensa a la otra, será según la fórmula:

masa emisor * aceleración emisor = masa pedo * aceleración pedo.

Sin embargo, un amigo nuestro dice que hay que tener en cuenta también el diametro por el que se emite la flatulencia (i.e. el diámetro del ano). Yo creo que no, que todo se rige por la anterior fórmula. Hemos mirado en internet: lo único aproximado que hemos visto rápidamente es un invento patentado en EEUU de un juguete que utiliza el gas de los pedos para funcionar. [Nota de Remo: ¡¡¡Mándame esa patente, por favor!!!]

Un saludo y muchas gracias por su atención.

Jorge y Carlos

P.D. casi nos morimos de risa con el IDEM que usted divisó en Zaragoza.

Jorge y Carlos, dejando aparte el detalle de que un astronauta en bolas sufriría otros males antes que el de la flatulencia (lo trataremos en detalle en otra entrada, pendiente en el consultorio), debo deciros que vuestro amigo tiene razón. Influye el diámetro del… del tubo de escape. ¿Por qué? Porque lo que cuenta para saber a qué velocidad se acabará moviendo el astronauta flatulento (flatunauta) no es la fuerza que ejerce el pedo sobre él (masa por aceleración); hace falta también saber durante cuánto tiempo provoca esta aceleración. O sea, no es la fuerza lo que cuenta sino el impulso, definido como el producto de la fuerza por el tiempo durante el que actúa la fuerza. Y el impulso equivale a la variación del momento lineal. El momento lineal de un cuerpo es el producto de su masa por su velocidad. Se llama también “cantidad de movimiento”. Otro día hablaremos en detalle sobre él (tenemos una consulta pendiente, no me olvido). Vayamos por partes:
Teniendo en cuenta ambos datos, la ecuación que nos da las velocidades finales es (parece más complicada de lo que realmente es):

m0a·v0a+m0p·v0p = mfa·vfa+mfp·vfp

donde m son las masas, v las velocidades, los subíndices 0 y f representan “inicial” y “final” y los subíndices a y p representan “astronauta” y “pedo”. La anterior ecuación surge de uno de los principios básicos de la dinámica, la conservación del momento lineal. El caso es que en cualquier choque (o percusión) se conserva, es decir, que el momento lineal total de un sistema antes de un choque debe ser igual al momento lineal total del sistema tras el choque. Tirarse un pedo puede considerarse un choque (a veces también un shock), a los efectos que nos interesan.

Lo que importa, pues, es tanto la masa del pedo expelido como su velocidad. También depende de la presión del aire en el exterior, como veremos un poquito más adelante. Inicialmente podemos suponer que el astronauta está quieto con respecto a nosotros y el pedo, aunque amenaza tormenta, está en reposo dentro del astronauta. Por tanto, la primera parte de la ecuación es cero, al serlo las dos velocidades. Tras la deflagración flatulenta, obtendremos que

mfa·vfa= — mfp·vfp

donde el signo menos simplemente indica que pedo y astronauta se moverán en sentidos opuestos (la suma de ambos momentos debe ser cero, para igualar al cero que teníamos en la primera mitad de la ecuación)

Así que lo que importa, además de la masa del pedo, es su velocidad de salida. Y en esto, efectivamente, influye el diámetro (¡y la forma!) del conducto de salida (la tobera). Aquí podríamos hablar un poco de la forma de las toberas de los cohetes. Es curiosa la ciencia, que relaciona los pedos con la tecnología aeroespacial. Demos una breve vuelta por la ingeniería de propulsión:

Un cohete puede despegar y moverse por esas órbitas de acullá gracias a la ecuación que antes hemos escrito. Cuando los gases de combustión son expelidos hacia abajo (hacia atrás), por conservación del momento lineal, el cohete se ve propulsado hacia arriba (hacia delante). Cuanto más rápido vayan los gases y mayor sea su masa, más impulso recibirá el cohete. Simplificando mucho, el motor de un cohete consta de dos cámaras separadas, que contienen el combustible y el oxidante. Cuando estos compuestos se unen en la cámara de combustión, provocan una reacción muy exotérmica (que libera mucha energía) que hace que los gases se calienten y aumenten muchísimo su volumen. Al estar encerrados en una cámara, el aumento de volumen implica un aumento de presión. Estos gases son reconducidos luego hacia la salida, por donde salen a toda velocidad, impulsando al cohete en sentido opuesto. Para dar lustre a esta entrada, traigámonos una transparencia de la NASA:

rockth-s.gif
Ecuación de la propulsión de un cohete. La fuerza que sufre un cohete hacia delante depende de la velocidad de salida de los gases, de la masa de gas que sale cada segundo (eso ya lo hemos dicho antes) y, ojo, de la presión a la que salen los gases. Esta presión depende de la geometría de la tobera.

Como vemos, la presión a la que salen los gases influye en la fuerza (el empuje) de que dispone un cohete. Mediante un razonamiento matemático que se sale de los objetivos de esta entrada podemos llegar a la conclusión de que lo mejor es que la presión de salida sea lo más parecida posible a la presión exterior. Es decir, que cuando el cohete despega lo mejor es que la presión de salida de los gases sea de una atmósfera. A medida que el cohete asciende por la atmósfera terrestre, la presión del aire va disminuyendo y sería recomendable que la presión de salida de los gases lo hiciera también. En el Espacio, la presión exterior es cero (no hay gases allá fuera), por lo que desearíamos que la presión de salida de los gases fuera tan pequeña como fuera posible. Para cumplir con estos requisitos, a veces se usan toberas de geometría variable, que van cambiando su forma a medida que el cohete asciende. Otras veces se prescinde de esta complicación y diseña un tamaño medio de tobera para que vaya más o menos tirando en cualquier situación. Podemos decir, grosso modo, que cuanto mayor sea el diámetro de la tobera, menor será la presión de los gases y en el Espacio eso es exactamente lo que buscamos. Por eso, por ejemplo, el módulo orbital del Apolo tenía ese pedazo de tobera enorme en el propulsor orbital, para que la presión de salida fuera baja:

apollo15_endeavor.gif

O sea, que sí. Que influye tanto la masa del pedo como su velocidad de salida y su presión. Estas dos últimas variables tienen que ver con el diámetro de la tobera, que podríamos llamar pedera en nuestro flatunauta. Dadle la razón a vuestro amigo, esta vez. Espero que el viaje desde la fabada a la luna les haya gustado, estimados lectores.

Petición final. Hubo en tiempos, hará diez o doce años, una serie en la tele (y creo que un libro) en la que hablaban de cómo la cerveza había influido en el desarrollo de los relojes de pulsera, o cómo la fermentación de las manzanas había llevado a la aparición del DVD. Me he inventado los ejemplos, pero el caso es que la serie iba relacionando unos descubrimientos con otros, siempre de manera sorprendente. Me encantaba. ¿Algún lector podría ayudarme a localizarla? Se lo agradeceré muchísimo.

[Libro] Pies de barro (2007-05)



Título: Pies de barro
Autor: Terry Pratchett
Tema: Narrativa, Humor
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 361
ISBN: 84-01-33594-9
Idioma: Castellano
Traductor: Javier Calvo (revisión de Manu Viciano)

De nuevo Terry Pratchett [TP], con una historia del Mundodisco. Esta vez es una novela de la Guardia. Alguien está matando a sacerdotes ancianos e inofensivos y Lord Vetinari, el patricio de Ankh-Morpork, está siendo envenenado. Poquito a poco, eso sí, para que esté malito pero no se muera. La Guardia incorpora a un CSI e intentará resolver este embrollo.

Esta novela me ha encantado. Mucho. Me enganché a las novelas de TP con ¡Guardias!, ¿Guardias?, y desde entonces las novelas de la Guardia son de mis favoritas (aunque la Muerte y Rinzewind me encantan tabién. Y qué decir de Tata Ogg y Yaya Ceravieja. ¡Cielos! ¡Me gustan todas!). Tras comentar siete u ocho novelas de TP en CPI, hay pocas cosas más que puedan decirse sobre su estilo. Escribe como quiere. Te hace reir. Te mantiene pegado a la historia, que nunca decae y siempre está interesante. Sé que pulula otro libro más en castellano de TP, Mascarada, que caerá en cuanto me lo encuentre en una de mis incursiones aleatorias por tiendas de libros u otros lugares de mala reputación.

Nota personal sobre la traducción de la serie: Es cierto que leyéndolos en español se pierden muchos juegos de palabras. He leído algunos libros de TP que aún no están en castellano y más de una vez (y más de cien) me decía esto es imposible de traducir. El traductor va a pasarlas canutas. Como ejemplo de lo que les cuento, tenemos Die Unendliche Geschichte (La Historia Interminable), de Laertes, que está entre nuestras lecturas habituales y que en su sección de Malatraducción despelleja habitualmente la traducción, sobre todo, de las novelas de TP. Y siempre con razón. Supongo que con las últimas novelas no podrá arañar tanto, porque en mi humilde opinión están mejor hechas (la práctica lleva a la perfección).

Sin embargo, como digo, y sobre todo desde que se incorporó Manu Viciano al equipo de traducción, los chistes intraducibles y los juegos de palabras son readaptados de modo que queden graciosos igualmente. Si van muy bien de inglés, estimados lectores, no les puedo recomendar más que leerlos en versión original. Cuesta, pero merece la pena. Pero si su inglés es así así, tardarán mucho en ir avanzando a través de la prosa erizada de palabros y retruécanos de TP. Y eso, aunque nos permita apreciar los chistes en su estado original, puede a veces quitarnos un rato de disfrute al avanzar tan despacio. Mi inglés es aceptable, dicen, y cuando leí Thief of time, aún no traducido, las pasé canutas en ocasiones. Supongo que cuando alcance a los traductores (creo que me quedan Jingo, Papá Cerdo y Mascarada, alguno de ellos en proceso de traducción) empezaré con los que quedan en inglés, aunque si puedo disfrutarlos en español casi lo prefiero. Todo es ponerse, en cualquier caso.

Mi nota: Divertidísima y Muy recomendable.

El dragón mirón

¡Es viernes! Distraigámonos un poco. Hoy: manualidades 3D. Nakio (¡muchísimas gracias!) nos manda un vídeo que me encanta:

Es curioso cómo el dragon nos sigue con la vista, ¿no? En el siguiente vídeo pueden aprecier mucho mejor el funcionamiento de esta ilusión óptica, con Einstein como conejillo de indias:

Nuestro cerebro cree que estamos viendo algo en relieve, cuando es en realidad un bajorrelieve hueco relieve. Nuestro cerebro quiere ver relieve, pues las caras de las personas suelen estar en relieve. Como la perspectiva de un bajorrelieve hueco relieve cambia de modo distinto al esperado, la imagen nos impacta. La figurita del dragón vista en vivo impresiona, estimados lectores. Y para que lo comprueben si les apetece, desde este enlace [.pdf, 250 kB] pueden descargarla para hacer un recortable con ella, igual que en el vídeo. Las instrucciones están en inglés, pero yo creo que se entiende todo. ¡Disfruten!

dragon1.jpg

Aprovecho para recomendarles la página Grand Illusions, que tiene de todo y para todos. Casi no me atrevo a entrar en ella para no irme de allí con la tarjeta de crédito tiritando y un cargamento de treinta artículos volando hacia mi casa.

Consultorio CPI: Baterías de reserva

Paco nos pregunta:

Hola.

Sigo vuestra web y otras como microsiervos y similares desde hace bastante tiempo porque, a pesar de que se me podría considerar un analfabeto en ciencias, nunca es tarde para aprender y siempre conseguís despejar algunas dudas que ni siquiera sabía que tenía.

Mi pregunta es la siguiente:

¿Cómo es posible que en algunos aparatos electrónicos (como reproductores portátiles de mp3, por ejemplo), una vez recargada la batería después de haberse acabado, siga el reloj en hora? O en el ordenador, por ejemplo, si lo desconecto de la red eléctrica doy por sentado que nada está funcionando en el ordenador. Sin embargo, cuando lo vuelvo a enchufar ahí está el relojito en hora y fecha correctas.

No sé si será una pregunta muy estúpida, pero si os parece interesante podéis publicar la respuesta.

Muchas gracias.

Paco: No hay preguntas estúpidas. Las hay más simples y menos simples de responder. Lo que importa es seguir haciéndose preguntas.

En este caso, los dos aparatos que mencionas tienen métodos distintos para mantener la hora cuando parece que no funcionan.

Un mp3 o una PDA, por ejemplo, deja de funcionar antes de que se le acaben realmente las pilas. Es decir, que queda algo de batería para que siga funcionando el reloj pero no la suficiente como para que el cacharrito se encienda. Mi PDA, por ejemplo, se mantiene en hora unos dos días desde que “se le acaban las pilas”. Después de esos dos días, al volverla a cargar ha perdido la hora y hay que volver a configurarla.

Un ordenador, en cambio, tiene un pequeña pila adicional, normalmente de botón, en la placa base. Cuando el ordenador se desconecta de la red, la pila mantiene el reloj funcionando:

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