CPI (Curioso pero inútil)

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[Libro] The Undercover Economist (2007-12)



Título: The Undercover Economist
Autor: Tim Harford
Tema: Economía, divulgación
Editorial: Oxford University Press
Páginas: 276
ISBN: 0-19-518977-9
Idioma: Inglés (Hay traducción al español)

La idea de este libro promete mucho. El primer capítulo analiza por qué los cafés en Starbucks y otras cadenas comerciales cafeteras son tan caros comparados con un café en un bar. Tim Harford [TH] nos tiende una trampa, para luego darle la vuelta al argumento. En un principio podríamos pensar que los cafés de Starbucks son tan caros porque esta cadena suele tener sus tiendas en lugares de mucho nivel (en plena Gran Vía madrileña, justo a la salida de las principales estaciones de metro…), y que como paga alquileres muy caros, deben de tener precios caros para mantenerse. Pero es justo al contrario. Comenzando por el término económico de escasez (a ver si algún lector versado en economía amplía esa entrada de la Wikipedia, que está muy delgada la pobre), TH nos retrotrae a los primeros tiempos del Far West y hace un símil entre las tierras de pastoreo de distinta calidad y las franquicias cafeteras. Su tesis es que Starbucks se apodera de los lugares en los que hay demanda de café (salidas de estaciones de metro importantes, en hora punta matutina, las propias estaciones de metro, plazas centrales de grandes ciudades) y ofrece más dinero a los propietarios de los centros comerciales para que no haya más tiendas de café cerca. Como Starbucks tiene así el poder de la escasez, puede permitirse cobrar más caros los cafés porque la gente que sale del metro y necesita un café se para menos a comparar precios y decidir que un capuchino por 3€ es un exceso. He resumido muchísimo el argumento, que puede parecer cojo. La discusión del libro es mucho mejor.

TH nos explica luego qué es un mercado perfecto y cuáles son los tres principales “problemas” que hacen que algunos mercados no funcionen como deberían. Por el camino aprenderemos un montón sobre términos económicos, pero administrados con maestría, de forma que no duelan :)

Hay un capítulo fantástico sobre las subastas de licencias de telefonía UMTS y cómo dos países distintos (EE.UU. y Reino Unido), empleando sistemas similares, obtuvieron recaudaciones muy distintas por parte de las compañías de telecomunicaciones. Una leve variación en los sistemas provocó que un país obtuviera 100 veces menos ingresos que el otro por más o menos las mismas licencias puestas a subasta. Muy interesante.

También nos damos una vuelta por países en desarrollo. TH compara a Camerún y China, dos países que el autor visitó y que hace pocos años tenían niveles de pobreza similares. Mientras que China ahora es una superpotencia económica y no para de crecer, Camerún sigue sumido en la miseria.

Y aprendemos por qué TH cree que el protocolo de Kyoto puede ser realmente útil, pues un protocolo anterior, que los EE.UU. hicieron de manera interna, consiguió recortar muchísimo las emisiones de azufre.

Una de las mejores partes del libro comienza con la frase Una empresa siempre intentará cobrarte por un producto lo máximo que estés dispuesto a pagar. Y a continuación da multitud de ejemplos, que todos conocemos, de empresas que ponen distintos precios a productos muy similares para que cada cual elija lo que está dispuesto a pagar por ellos. Compañías aéreas, la propia Starbucks y unas cuantas más. Una explicación fantástica.

También hay referencias aisladas a teoremas económicos muy interesantes, como aquél que demuestra que imponer un arancel al producto A importado de otro país es equivalente a poner un arancel al producto B exportado por nuestro propio país.

El libro picotea por temas muy variados. No hay una tesis central que se vaya desarrollando, son más bien capítulos independientes, en general. La lectura es muy amena y a veces, sólo a veces, hay que releer una parte para asegurarse de haber entendido bien el concepto subyacente. Me lo he pasado pipa leyendo.

Mi nota: Muy interesante.

Música CPI: Tambores

(De verdad, de verdad, que espero que la mudanza del laboratorio termine pronto. La semana que viene conseguiré escribir más. Palabrita).

El otro día me quedé impresionado con esta exhibición. Dicen los que saben que el sonido no es todo lo limpio que pudiera ser, pero oírlo y, sobre todo, verlo, es algo que me ha encantado. El último minuto es glorioso. Disfruten del Top Secret DrumCorps de Basilea (recomendado volumen a tope):

(Visto en Tydse )

El logo de Google y una leyenda urbana

Hace un par de días, el 22 de abril, se celebró el Día de la Tierra. Google hizo un logo para la ocasión:

Nada más verlo, me acordé de otra impresionante imagen de un iceberg, que seguramente la mayoría de ustedes haya visto:

En efecto, se trata de una fotografía de un Iceberg (de “montaña de hielo , en noruego o danés”), de apabullante belleza. La explicación que suele acompañar a la foto reza así: “La imagen fue tomada en Saint Johns, Terranova. Se trata de un iceberg a la deriva cerca de la plataforma petrolífera de la empresa Global Marine Drilling. ¡En serio, tienen que remolcar estas cosas con barcos para evitar accidentes! En este caso, el agua en calma y el sol muy alto permitieron al buceador tomar esta imagen. El peso estimado del Iceberg es de 300.000.000 toneladas.”

Lo cierto es que la foto está trucada, estimados lectores. A muchos no les sorprenderá, pero aún hoy aparece la leyenda en demasiadas páginas. Sirva una de ejemplo.

El creador de esta composición es Ralph A. Clevenger . En sus propias palabras (más o menos),

Creé esta imagen para ilustrar la idea de que lo que ves no es necesariamente lo que hay. Como fotógrafo profesional, sabía que una imagen como ésta era imposible de conseguir, así que creé la imagen final uniendo varias fotografías que ya tenía hechas. Las dos mitades del iceberg son de dos icebergs distintos, uno en la Antártida (mitad superior) y otro en Alaska, que tuve que invertir porque era la parte que sobresalía del agua. El fondo marino está tomado en California. Y finalmente está el fondo del cielo. Tuve que investigar bastante con la iluminación y la escala para conseguir que el iceberg pareciese real.

Pueden encontrar muchas más fotos de Ralph Clevenger aquí.

Consultorio CPI: El área de un triángulo

Nicolás nos pregunta:

Buenas. Os escribo porque desde hace unos días me ha surgido una duda matemática importante. He pensado que, en un triangulo, dada la longitud de los lados se debería poder hallar el área, ya que solo hay un triangulo posible con esos lados; pero en cambio la única formula que conozco para el área del triangulo es la de base·altura/2.

Dos preguntas:

1 – ¿Cómo se calcula el área del triangulo a partir de los lados?

2 – ¿Por qué es tan poco conocido ese método, si aparentemente es el más útil en la vida real?

Espero que sepáis responder. Gracias.

Hay respuestas para tus dos preguntas, Nicolás.

La fórmula para calcular el área de un triángulo a partir de sus lados se conoce como Fórmula de Herón, en honor a Herón de Alejandría, un ingeniero griego que la demostró en su libro La métrica. La fórmula tiene esta pinta (S es el área o superficie y a, b y c los lados del triángulo):

Y nada más verla comprenderás por qué no es la más usada. En cuanto te acostumbras, es más fácil usar un seno o un coseno para sacar la altura y usar la fórmula habitual que andar haciendo todas las cuentas de Herón.

El día del Libro – 2007

Hoy es el día del libro. Como sabrán nuestros lectores, en CPI nos encanta la lectura.

Aprovecho y rescato, aconsejado por mis amigos, una lista de libros de hace un año y medio, que sigue plenamente vigente. Los libros de esta lista o bien me marcaron, o bien me parecen de una calidad difícilmente superable, cada uno por sus motivos. Se los recomiendo todos.

Antípodas, En las. De Bill Bryson. Uno de los mejores libros de viajes jamás escritos, sobre Australia. Cuando visité Australia disfruté mucho de muchas cosas que no habría advertido si no hubiera sido por este libro.

Breve historia de casi todo, Una. De nuevo, de Bill Bryson. El libro definitivo de divulgación científica. Bryson es un periodista de viajes reconvertido a divulgador en esta soberbia obra, que toca todos los palos y de la que se pueden aprender tantísimas cosas. Lo leí, se lo pasé a mi hermano, que lo devoró, a continuación llegó mi madre, que lleva tres lecturas consecutivas y no lo suelta, así que he tenido que comprar otro para Maite, mi mujer.

Criptonomicón, de Neal Stephenson. Una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Inteligente, apasionante, larga… Voy a hacer como Incitatus con el Quijote y leérmela cada año impar. También,
Casa de la Troya, La. De Alejandro Pérez Lugín. Una novela estudiantil en Santiago de Compostela. Tengo en casa más de cuatro ediciones de la novela, cada vez que voy a Santiago le echo una visita a la librería Galí, que aparece en la novela y es la que edita el libro.

Dardo en la palabra, El. Del ínclito Lázaro Carreter. Artículos sobre el uso del lenguaje que enseñan el uso y la filosofía de la lengua española.

Escalando el monte improbable, de Richard Dawkins. La evolución desplegada ante los ojos de un profano. Muy bueno.

Ficciones, de J.L. Borges. Tanto talento en tan pocas páginas….

Gödel, Escher, Bach, de Douglas R. Hofstadter. La biblia de las paradojas, con un matemático, un pintor y un músico como temas de referencia centrales. También,
Guía del autoestopista galáctico. Gran novela de humor descacharrante. Mucho mejor que la peli. En este libro aprendemos cosas como que hay una raza por ahí con cincuenta brazos que ha sido la única civilización en inventar el desodorante antes que la rueda, y paridas semejantes que tantos buenos momentos me han hecho pasar.

H
arry Potter. La serie entera. No por su marcado efecto sobre mí, pues ya me pilló mayor, sino por el que ha tenido sobre tantos niños. Aprendan, ministros de cultura.

Imponderables, Life’s. De David Feldman. Un libro puramente CPI, que se pregunta (y averigua) cosas como por qué los Donuts tienen agujero, por qué las agujas del reloj se mueven en el sentido de las agujas del reloj y CPIadas parecidas. Despierta la curiosidad.

Juego de Ender, El. De Orson Scott Card. Una novela de ciencia ficción que traspasa las fronteras del género y se desborda por la Literatura con mayúscula.

Klingsor, En busca de. Jorge Volpi. Una novela sobre la búsqueda del físico responsable del proyecto de la bomba atómica Nazi. Muy buena.

La ciencia: Lo bueno, lo malo y lo falso, de Martin Gardner. Una excelente introducción al escepticismo.

Mundodisco, de Terry Prattchet. La serie completa, ya que no me puedo decidir. Un mundo fantástico y divertidísimo.

Noticias de Gurb, Sin. De Eduardo Mendoza. Desopilante relato sobre un extraterrestre que se pierde en Barcelona.

La Historia de EspaÑa contada para escépticos. De Juan Eslava Galán. Imprescindible.

Órdenes ejecutivas y Deuda de Honor, de Tom Clancy. Una novela que fue años después copiada por Al-Qaeda para atacar a los EE.UU. Impresionantemente realista y documentada.

Paradojas (I y II), de Martin Gardner. Recopilación de trucos y trampas del pensamiento. Aviso: Si este libro cae en las manos de un niño, corremos el riesgo de que se ponga a pensar.

Quijote, El. (Ya sé que he abreviado el título). Mi padre me dijo cuando yo andaba por cuarto de EGB que era un libro de aventuras estupendo. Tardé muchos meses en leérmelo, preguntándole cada dos por tres qué significaba adarga, o desfacer, o entuerto. Y me gustó. Vaya si me gustó.

Reina sin espejo, La. De Lorenzo Silva. Las aventuras de Bevilacqua y Chamorro son uno de los mejores ejemplos de novela policíaca.

Sombra del águila, La. De Arturo Pérez-Reverte. La mejor novela corta de la historia. También,
Sombra del viento, La. De Carlos Ruiz Zafón. Una novela compleja, con la que reí, lloré y, sobre todo, pasé sueño, porque no pude dejarla hasta que me la terminé. Impresionante trabajo.

Tienda de palabras, La. De Jesús Marchamalo. Un paseo por los artistas del Lenguaje a lo largo de la Historia. También,
Tiempo, El. De Paul Davies. Un profundo análisis sobre por qué existen el pasado y el futuro, sobre cómo intentar viajar en el tiempo o si el tiempo es continuo o discreto… Obra maestra.

Universo, El. De Isaac Asimov. Gracias a este libro decidí ser físico. Y sólo tenia 10 añitos . También,
Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Un alegato contra el sistema que me marcó profundamente.

Vuelta al mundo en 80 días, La. Julio Verne, por supuesto. Creo que fue este libro el que me hizo querer viajar tanto como pudiera.

Way things work, The. (Cómo funcionan las cosas). De David Macaulay. Un increíblemente completo compendio para hacer aprender a los niños. Hay segunda parte.

X representa lo desconocido. De Isaac Asimov. Relato corto. Entretenido. Empieza por X.

Yo, Robot. De Isaac Asimov. Un clásico del género.

Zaratustra, así habló. Friedrich Nietzsche. Junto a “Cómo hacer filosofía a martillazos”, grandes desmitificaciones para adolescentes.

¿Cuáles son los suyos, estimados lectores? ¿Qué libros se llevarían a una isla poblada de turistas?

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