Aquí hay que tener en cuenta varios aspectos, aunque ya
ondo88 los ha comentado brevemente.
En primer lugar, la capacidad de reflexión de los ultrasonidos es altísima, de manera que es prácticamente imposible que una onda ultrasónica que salga de un emisor y circule por el aire pueda atravesar una pared. Ello se debe a que la impedancia acústica de los materiales(Z) depende de la velocidad del sonido en ese medio(Vs) y de la densidad del mismo (rho), teniendo Z=rho*Vs;
La impedancia del aire es de Z1=415 Kg/m^2/s, mientras que la impedancia de una pared es de Z2=1*10e7.
Operando con las impedancias características obtenemos el índice de reflectividad R=(Z2 - Z1)^2/(Z2+Z1)^2 ~0.9998. Es decir, la pared solo absorbe un 0.02% de la intensidad acústica recibida por parte del aire. Si la onda fuera creada dentro del muro tendríamos lo mismo, es decir, al aire solo le llegaría el 0.02% de la intensidad de la onda en el muro.
Es por eso por lo que los medidores de espesor por ultrasonidos y las técnicas de inspección volumétricas ultrasónicas procuran
siempre evitar una interfase aire/material, usando líquidos especiales (que cuestan una pasta) o agua (chorrito de agua o inmersión).
javi-san friki escribió:
Existen tecnologías muy muy avanzadas que permiten la realización de técnicas de inspección ultrasónicas por láser, donde éste genera el pulso ultrasónico al chocar contra el material y a la vez efectúa una medición super-precisa de dicho pulso; una auténtica preciosidad y el state-of-the-art en el campo de los E.N.D. Pero no creo que os interese...

Pero volviendo al tema del uso de ultrasonidos contra los roedores, este aspecto de la reflectividad que comento hace bastante ineficiente su uso como control de plagas, ya que los ratones no viven al raso sino ocultos bajo tierra o en madrigueritas puestas por ahí.
Otro aspecto crucial es la directividad de los emisores ultrasónicos; a mayor frecuencia, mayor directividad presentan, limitándose a pocos grados cuando hablamos de frecuencias superiores a los 50KHz, con lo que ni de coña podremos hacer que abarque a todo un volumen de varios metros cúbicos(*) como un cuarto, a menos que lo hagamos rebotar y rebotar como loco.
Y esto nos lleva al último tema, la atenuación; esta depende de la frecuencia y de la densidad del medio, además de otros interesantes parámetros como la humedad relativa, temperatura, viscosidad, etc... Nos mojamos el dedo, vemos de dónde sopla el viento y
estimamos una atenuación de ~2dB/m. Una barbaridad, a poco que deba recorrer distancias típicas de 4-6m.
Vamos, que no
(*)puse volumen de varios metros cuadrados; EDITO habilmente!