Áuryn escribió:
javi-san escribió:
curré de prácticas en una empresa aeronautica gorda 2 semanas (y me acusaron veladamente de espionaje),
Queremos oir el resto, y hablo por todos.

Mhhh... vale, pero sin decir nombres, empresas o cargos. El mundillo aeronautico es mu pequeño y todo se sabe. Además, fue bastante surrealista y algo complicao de explicar. voy.

A ver, las circunstancias de entrada fueron estas:
Cuando llegué (típico masilla en pácticas) no tenía asignado ni puesto, ni PC, ni siquiera aparecía dado de alta dentro del sistema informático. Esa situación se prolongó durante 3 días. Para aprovechar el tiempo, mi compis comenzaron a imprimirme cosas relativas a calidad y gestión de la documentación que iba a necesitar para hacer mi trabajo. Yo les pedí más y me imprimieron toda la info relacionada con mi curro (unas 300 paginas). Como es así como me he sacado la carrera, pos estoy acostumbrado. A mediados del 3 día me dan un PC, diciéndome que use una determinada ID, y puedo ponerme ya a currar!
Lo kafkiano comienza el tercer día, cuando mi jefecillo me llamaa y lleva a una zona del hangar en desuso.
Me pregunta porqué he imprimido esa documentación.
Le digo algo confuso que lo había hecho para estudiarla,obviamente, y que si me daba un par de horas, terminaría de repasar todo.
Cabreado, saca una lista de lo que había impreso, y me interroga 15 minutos sobre puntos concretos de normativa que había obtenido. 15 minutos, y era mi 3er dia. Respondo bien (lo tenía fresquito).
Me comenta que lo que hecho es innecesario. Algo confuso, le cito sorprendido el punto concreto donde se menciona la formación del personal y la obligatoriedad de seguir los procedimientos que he estudiado.
Más cabreado, me pregunta porqué he sustraido documentación de la empresa.
Respondí que no lo he hecho, y comenzó un amigable debate sobre las consecuencias penales y profesionales de sustraer docuemntación confidencial. Debate que concluyó con las frases que me han marcado como persona y trabajador.
1 - "no has venido aquí a aprender; has venido a hacer lo que yo te diga y cuando yo te diga"
2 - "estudiarás lo que yo te diga que estudies y aprenderás lo que yo te diga que aprendas"
3 - "no usarás ningún ordenador mientras estés aquí"
Debo añadir que el punto 1 me hizo sonreir sin poder evitarlo, puesto que estaba trabajando GRATIS. Si no he venido a aprender... Nos despedimos, volví al puesto y pensé que la cosa se tranquilizaría, pero no.
A la media hora, me viene una persona, y sin presentarse me guía y me deja solo en una sala. Al rato vuelve y me entero que es el responsable de recursos humanos. Bueno, guerra psicologica al canto.

Comenta que mi actitud ha sembrado dudas sobre si he sustraído documentación o la estoy divulgando, y vuelve a salir el tema de lo malo que es robar-espiar; me dice que se fía de mi, (empatiza, me cree!

), pero que tuviera muy en cuenta que si no fuera el caso (musica chunga, voz amenzante), ahora mismo no estaríamos hablando ni en este sitio ni en estas circunstancias.
Yo,alterado por la posiblidad de que peligrosos ninjas salieran detrás de ella con dolosas intenciones y coloridas nubes de humo,le comenté que:
- el hecho de haber robado documentación es indemostrable, o "no estaría en estas circunstancias",
- yo no había firmado acuerdo alguno sobre acuerdo de confidencialidad, ni leído ni firmado ningún documento relacionado,
- cualquier brecha de seguridad en la que yo estuviera involucrado, recaería no en mí sino en el sistema de seguridad. Es decir, en mis superiores y en el responsable de recursos humanos, al no informarme ni hacerme leer este último ningun tipo de documento,ni efectuar los controles apropiados.
- le sugerí así mismo que para evitar dudar de ahora en adelante de mi integridad, debía firmar lo antes posible el acuerdo de confidencialidad.
Tras eso, la conversación se volvió más distendida, y frases como "malentendido", "confianza de la empresa en el trabajador", "una semana un poco liada" salieron con gran naturalidad. Desde ese momento, la empresa, que no había aplicado registros durante varios años (quitando una visita del rey o algún homínido similar), decidió volver a aplicar esos divertidos cacheos y registros "aleatorios".
Un episodio ligeramente humillante llegó poco después, cuando mi jefecillo me hizo abrir mis carpetas y sacar toda la información. Con una lista en la mano, se puso a comprobar que todos los documentos impresos allí se correspondían con todo lo que había mandado imprimir. Que duden de ti siempre jode.
Y evidentemente, no volví a tocar un PC hasta que fui contratado en mi otra empresa.
FIN