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CPI fomenta la lectura en todas sus variantes. Aquí caben recensiones de libros, charlas sobre autores y literatura en general, y todo lo que tangencialmente tenga que ver con la palabra impresa.

8 de diciembre de 2007

 [Libro] When genius failed (2007-38)


Título: When Genius Failed: The Rise and Fall of Long Term Capital Management
Autor: Roger Lowenstein
Tema: Economía, Historia
Editorial: Random House
Páginas: 288
ISBN: 978-0375758256
Idioma: Inglés

Nuevo libro de aventuras y desventuras financieras. Long Term Capital Management (LTCM), que sería algo así como “Gestión de capital a largo plazo”, fue un fondo de inversión creado en 1994 por John Meriwether, un trader del banco de inversión Salomon Brothers. El fondo contaba con los mejores cerebros en el mundo de las finanzas, incluyendo a dos premios Nobel en economía. Comenzó dando los mayores beneficios de todos los fondos del mundo, obteniendo más y más rentabilidad sin aparente esfuerzo. Y cayó, arrastrado por los mercados en huida de la crisis, arrastrando consigo a inversores

Meriwether trabajaba en arbitraje de bonos. El arbitraje en finanzas no es lo mismo que en otros lados. Decimos que existe arbitraje cuando es posible hacer un conjunto de operaciones (compras y ventas) que sin riesgo alguno nos proporcionan beneficio, aprovechando pequeñas discrepancias en un mismo bien en diferentes mercados o en dos bienes en un mismo mercado.

Un ejemplo tonto de arbitraje es el siguiente: imaginemos que en Londres un dólar cuesta media libra. Sería de esperar que en Nueva York una libra costara dos dólares, para que los precios fueran equivalentes. Pero imaginemos que en los EEUU una libra cuesta tres dólares. Entonces yo vendo una libra en NY por 3 dólares y con esos tres dólares me compro una libra y media en Londres. Acabo de ganar media libra aprovechando un desajuste en los mercados. Soy un arbitrajista :) Por supuesto, los arbitrajes que hoy existen son mucho más complejos, pero nos da una idea.

Tras constatar que él y su grupo de arbitraje de bonos eran los principales generadores de ingresos del banco y tras ser despedido (animado a despedirse) por culpa de una metedura de pata de un subordinado, Meriwether decide montar su propio fondo de inversión, a lo bestia. Recluta a los mejores teóricos del mundo de las finanzas, presiona salvajemente a los bancos para obtener un capital inicial y se lanza al mercado con casi 2000 millones de dólares obtenidos de los 100 socios con los que contaba el fondo.

El método mediante el que LTCM ganaba dinero era aprovechar pequeños desajustes en el mercado de bonos, al principio. Pero estos pequeños desajustes no daban demasiado dinero. la manera en que LTCM conseguía verdaderas cantidades de dinero era el apalancamiento: con 500 dólares puedes comprar, pongamos, 1 acción de Google. Pero con esos mismos 500 dólares puedes comprar una opción sobre Google, que te da derecho a comprar o vender cien acciones de Google. El apalancamiento permite operar mayor volumen con menos dinero. Tiene sus peligros, pues tanto las ganancias como las pérdidas se multiplican.

LTCM iba apalancada al máximo, a veces llegando al estar operando con un volumen 100 veces mayor que el dinero de que disponía (apalancada 100 a 1). Cuando las cosas fueron bien, los tres primeros años, los beneficios fueron espectaculares y consiguieron aún más dinero de los inversores. El problema se desató con la crisis asiática del 97 y la de Rusia en el 98, lo que hizo que los inversores dejasen de comportarse como los modelos matemáticos predicen y se fueran todos a los bonos del estado, lo menos arriesgado que hay. LTCM perdió casi 5000 millones de dólares, todo su capital, en unas pocas semanas. Sólo la salvó una acción desesperada del gobierno americano, que reunió a los principales bancos de Wall Street para que entre todos compraran la deuda del fondo.

Las operaciones del fondo terminaron siendo rentables. El problema es que cada día que no lo eran, LTCM perdía cientos de millones de dólares. Con la nueva inyección de fondos de los bancos, se superó el momento crítico y las operaciones volvieron a sus valores esperados. Pero los creadores de LTCM ya no eran dueños de la empresa. Eran los bancos.

Toda la historia es como una inmensa máquina de relojería, que se dirige inexorablemente al desastre. Recuerda a aquel individuo que se tiró de la azotea de un rascacielos, y se le oía decir, al pasar por cada piso: “Por ahora todo va bien, por ahora todo va bien…”. LTCM tenía un modelo de mercado perfecto, aleatorio, matemático. Pero no contó en sus previsiones con el hecho de que en tiempos de riesgo todos los inversores huyen de las operaciones arriesgadas, dejando de ser aleatorios y lanzándose en la misma dirección. Hizo falta una crisis económica mundial para tumbar a LTCM, pero estas crisis no son tan infrecuentes.

El libro está muy bien, es muy didáctico y cuenta multitud de detalles, tanto técnicos como personales de los protagonistas. EL caso LTCM levantó gran revuelo en los EE.UU. en 1998 porque parecía que el gobierno acudía a salvar a una empresa de inconscientes que habían invertido por encima de sus posibilidades. En realidad, las operaciones de LTCM eran de un volumen tal que si los EE.UU. no hubieran intervenido probablemente otros bancos se habrían ido al hoyo con ellos, creando una crisis aún mayor.

Mi nota: Muy interesante.

Categorías: Economía, Libros | Hay 8 comentarios »

2 de diciembre de 2007

 [Libro] Night Watch (2007-37)


Título: Night Watch
Autor: Terry Pratchett
Tema: Narrativa fantástica, humor
Editorial: Harper Collins
Páginas: 422
ISBN: 978-0-06-001312-7
Idioma: Inglés

Una nueva aventura del Mundodisco. Y esta me ha encantado pero de verdad. No sé por qué siento una extraña fijación con todas las historias que tratan sobre viajes en el tiempo.

Sam Vimes, el comandante de la Guardia Nocturna de Ankh-Morpork, se encuentra de repente en el pasado, tras una pelea con un malo maloso cerca de unos campos temporales creados por los monjes del tiempo (que también tienen su libro de la serie, Thief of Time). Ha retrocedido treinta años en el tiempo. Se encuentra en una Ankh-Morpork corrupta (es decir, más corrupta todavía), regida por un loco Patricio contra el que se está gestando una rebelión. Lo malo del asunto es que Carcer, el asesino con el que se peleaba cuando sufrió el salto temporal, también está pululando por el pasado, intentando cambiarlo a su favor. De repente, Vimes se encuentra frente a una tarea hercúlea: atrapar a Carcer, enseñar a un jovencísimo Sam Vimes a ser un buen policía y cambiar el curso de una cruenta rebelión que mató a demasiadas personas buenas.

Terry Pratchett [TP], como siempre, aprovecha cualquier tema sobre el que escribe para sacar punta humorística a todos los tópicos que pilla por el camino. Es una de las cosas que más me gustan de él. Cuando Vimes discute con los monjes para ver cómo demonios van a devolverle a su presente:

–He estado cambiando el pasado. ¿Por qué no debería hacerlo? ¡Carcer lo está haciendo! ¡No tengo ni idea de cómo van a salir las cosas! Quiero decir, ¿No se supone que el simple acto de pisar una hormiga puede cambiar los acontecimientos futuros?
–Para la hormiga, desde luego.

El meollo central del libro es la revuelta de las lilas, con la que comienza el libro y con la que termina, cerrando perfectamente la historia. TP hace humor de cualquier cosa. Cuando los ciudadanos empiezan a poner barricadas en la ciudad para impedir el paso del ejército en sus barrios, se emocionan tanto que acaban barricando la ciudad casi al completo, dejando a mucha más gente dentro que fuera. Surgen las dudas sobre quién debe impedir el paso a quién.

TP, como siempre, saca la pluma (el teclado, más bien) a pasear, en breves frases y diálogos repartidos por todo el libro.

Cuando era un niño, [Vimes] había leído libros sobre las grandes campañas militares, había visitado los museos y había contemplado con orgullo patrio los cuadros de heroicas cargas de caballería, de defensas hasta la muerte de bastiones y de gloriosas victorias. Cuando más adelante comenzó de verdad a participar en acontecimientos de este tipo, le impactó bastante el hecho de que los pintores, incomprensiblemente, habían olvidado pintar los intestinos. A lo mejor no se les daba bien dibujarlos.

(En mitad de una pelea)
–¡Podréis quitarnos la vida! ¡Pero nunca nos arrebataréis la libertaaaaaad! [minuto 2:30]
Carcer y sus hombres se miraron, desconcertados por lo que podría ser sin duda el peor grito de guerra de la historia del universo.

Hace unas semanas comentábamos aquí el libro de Stephen Hawking [SH] El Universo en una cáscara de nuez. En el libro hay una parte dedicada a la posibilidad física de viajar en el tiempo. En física, un viaje en el tiempo se denomina “una curva espaciotemporal cerrada”, quizás, según SH, para que los gobiernos no se enteren de lo que están hablando y no les quiten las subvenciones a los físicos que “malgastan” su tiempo investigando estas cosas.

SH sostiene que el viaje en el tiempo es posible, al menos según las leyes de la física. Otra cosa es que nuestra ingeniería sea capaz de afrontarlo. Pero todos sabemos que el viaje al pasado tiene sus complicaciones: ¿Y si viajo al pasado y mato a mi abuelo antes de que engendre a mi madre? Yo nunca habría nacido, con lo que no habría podido ir al pasado, con lo que no le habría podido matar… La visión de SH es que hay una especie de “censura cósmica” que impide que al viajar al pasado consigamos cambiarlo. A lo mejor viajo pero se me encasquilla la pistola con la que pretendo matar a mi abuelo. O a lo mejor mi abuelo no era en realidad mi abuelo, sino sólo el marido de mi abuela, la muy pillina, y al matarlo no estoy matando al verdadero padre de mi madre… El caso es que SH sostiene que “la Historia seguirá su camino”, hagamos lo que hagamos por evitarlo.

TP se apunta en esta novela a la misma tesis. Cuando Vimes aterriza en el pasado, lleva un parche en el ojo por un percance anterior y una cerrada barba. Casualmente, se parece bastante a John Keel, quien fue su mentor cuando él era jovencito. El verdadero John Keel, sin embargo, tiene la mala suerte de encontrarse con Carcer recién llegado al pasado, y muere, cosa que no habría ocurrido sin el viaje al pasado de Carcer y Vimes. Así que Vimes se hace pasar por John Keel. De este modo, el jovencito Sam Vimes vuelve a tener a su mentor, John Keel, sin saber que es él mismo quien le está enseñando los rudimentos del trabajo policial. La Historia sigue su curso a pesar de que se intente cambiar. Hay unas cuantas de éstas repartidas por el libro, creo que todas ellas bien resueltas.

En esta novela conocemos las juventudes de todos los miembros habituales de las novelas de la guardia, incluido el joven Vetinari, actual Patricio de Ankh-Morpork. Es una novela recomendable para los que ya conocen a la Guardia, porque si es la primera que se lee se pasarán multitud de cosas por alto.

Mi opinión: Muy buena.

Categorías: Libros | Hay 14 comentarios »

1 de diciembre de 2007

 [Libro] Cuestiones curiosas de ciencia (2007-36)


Título: Cuestiones curiosas de ciencia
Autor: Scientific American (Ed.)
Tema: Divulgación científica
Editorial: Alianza
Páginas: 270
ISBN: 978-84-206-6051-6
Idioma: Español
Traductora: Dulcinea Otero-Piñeiro

Otro estupendo libro a cuyo espíritu se apuntó CPI. Un montón de lectores mandan preguntas a la revista Scientific American (en español, Investigación y Ciencia), donde cada pregunta es respondida por un especialista en la materia (a veces, incluso, por el premio Nobel cuya investigación respondió a la pregunta formulada).

Hay unas cuantas preguntas, muchas, que son realmente interesantes: ¿Cómo se mide el peso de un planeta? ¿Cómo sobreviven los delfines y las ballenas si se pasan el día bebiendo agua salada? ¿Por qué muchos perros y gatos aparecen con los ojos azules o verdes en las fotos con flash, en vez de rojos? ¿Cómo conseguía levantarse el T. Rex con esas patitas delanteras tan pequeñas? ¿Cómo se produce una resaca? ¿Por qué marea leer en el coche? ¿Por qué no hay cáncer de corazón? ¿Por qué en ocasiones el arco iris se ve más grande que en otras?

Es un libro muy cortito pero muy aprovechable. El único defecto que le veo es que a veces las respuestas son demasiado cortas, dejándonos con ganas de más o, en un par de ocasiones, simplificando demasiado. Ejemplo: El cielo es azul porque absorbe más el rojo, igual que el agua del mar. Uf. En Malaciencia Alf lo hizo mucho mejor al explicarlo: El color del cielo en Malaciencia.

En cualquier caso, cualquier libro que comparta el espíritu CPI me parece bueno, aquí reconozco que no soy imparcial. El hecho de que muchas preguntas dispares tengan respuestas basadas en lo que la humanidad ha ido observando a lo largo de la historia me parece increíble. Einstein ya lo dijo mejor:

Lo más incomprensible del Universo es que sea comprensible.

Aunque en mi opinión son mejores los dos tomos del NewScientist, ¿Hay algo que coma avispas? y Why don’t penguins’ feet freeze, este libro me sigue pareciendo imprescindible.

Categorías: Astronomía, Biología, Ciencia, Física, Ingeniería, Libros, Medicina, Química | Hay 8 comentarios »

28 de octubre de 2007

 [Libro] My life as a Quant (2007-35)


Título: My life as a Quant. Reflections on Physics and Finance
Autor: Emanuel Derman
Tema: Biografía, Física, Economía
Editorial: Wiley
Páginas: 304
ISBN: 978-0471394204
Idioma: Inglés

Un quant es una persona, casi siempre con formación científica, que se dedica a crear y probar modelos matemáticos que ayuden a valorar o estudiar el comportamiento futuro de los productos financieros. Los quants son la intersección de la ciencia, la economía y la programación. Cada banco de inversión tiene los suyos, siempre como grupo de apoyo de los traders, que son los que están en el mercado, operando con productos financieros, tanto los que piden los clientes como los que ellso se inventan, para generar un beneficio al banco. La palabra “quant” es la abreviatura del inglés para “cuantitativo”, que es la manera que tiene el mundo de las finanzas para referirse a todo aquello que tenga que ver con las matemáticas. Alguien con un perfil muy cuantitativo es alguien que ha estudiado una carrera técnica.

La vida de un quant puede ser muy interesante. Emanuel Derman [ED] pasó veinte años dedicándose a la física de partículas. Asistió a charlas de Feynman, colaboró con Freeman Dyson, estudió con Tsung-Dao Lee, Premio Nobel de física por su descubrimiento de la violación de la paridad en la física de partículas, escribió un par de artículos que estaban citados en el paper (artículo) que les dio el Nobel a Scwhinger y Tomonaga por la unificación de la fuerza electrodébil… Digamos que ED siguió todos los pasos necesarios en los EE.UU. para convertirse en un físico de carrera. Interminables becas, luego más becas tras el doctorado, estancias en el extranjero, luego intentar de alguna manera que le aceptaran como profesor ayudante en una universidad… Nada muy diferente de lo que tenemos hoy aquí.

Y, llegado un momento en el que su segundo hijo venía en camino, decidió cambiar. La física le había convertido en un nómada, y quería asentarse en algún sitio. Primero, con gran dolor de corazón, dejó el entorno universitario para ir a los laboratorios de la AT&T, una compañía de teléfonos que se dedicaba a muchas más cosas y que tenía a decenas de miles de personas en plantilla, entre ellos un inmenso grupo de I+D. Y de ahí, saltó a Wall Street, unos años después.

ED cuenta cómo se encontró de golpe con un mundo radicalmente distinto al que conocía. En su primera semana de trabajo le pidieron revisar un modelo de precios y procedió según sabía, al estilo académico: se leyó todos los artículos que encontró relacionados con el tema, construyo un modelo más simple para ver en qué no coincidía con el original, y cuando comprendía a la perfección (o casi) el funcionamiento del asunto, se lanzó a modificar el modelo grande. Casi le cuesta el despido, porque su jefe creía que llevaba tres semanas tocándose las narices. Le dijo que la siguiente vez lo quería en dos días. “En Wall Street sólo necesitas sumar, restar, multiplicar y dividir. Y a veces puedes incluso prescindir de la división”. ED comenzó a aprender rápidamente por la vía dura.

Supongo que es bien sabido por muchos de ustedes, estimados lectores, pero yo no tenía clara la división. Hay bancos comerciales (de los que tienen sucursales y ganan dinero vendiendo hipotecas y cobrando un euro cada vez que tu cuenta corriente no supera un saldo medio de 1000€ al mes) y hay bancos de inversión, que ganan dinero sin “clientes de a pie”, sino invirtiendo en bolsa y ofertando productos a clientes que no son particulares sino fondos de inversión u otros bancos. Invertir en bolsa es un inmensa simplificación para lo que son las actividades de un banco de inversión. Muchos bancos tienen ambas secciones, de inversión y comercial, entre otras. Este libro enseña los entresijos de un banco de inversión, instruyéndonos sobre algunos conceptos matemáticos por el camino (sin ecuaciones, sólo con diagramas bastante sencillos y trabajados).

El libro es muy interesante. Para mi gusto se deja sin tratar asuntos muy interesantes que el autor vivió desde dentro, como la crisis del petróleo de los años 70, el crack de la bolsa de 1987 y el momento en el que Rusia decidió no pagar los bonos del estado que debía en 1998 .

Por el camino aprenderemos desde física de partículas hasta distribuciones de probabilidad, contado todo ello con gran simplicidad (por lo que se nota que hay mucho trabajo detrás para que siga siendo comprensible), además de intuir algo del ambiente que se vivió en Wall Street durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado*.

Mi nota: Muy entretenido e interesante.

*Nota mental absurda: ¿Cómo llamamos a la presente década? ¿Los años cero?

Categorías: Economía, Física, Libros | Hay 16 comentarios »

21 de octubre de 2007

 [Libro] El Universo en un cáscara de nuez (2007-34)

Título: El Universo en una cáscara de nuez
Autor: Stephen Hawking
Tema: Divulgación científica, Física
Editorial: Círculo de lectores (también en Editorial Planeta – Crítica)
Páginas: 216
ISBN: 84-226-9313-5
Idioma: Español
Traductor: David Jou

Decir que Stephen Hawking es uno de los mejores físicos del siglo XX no es dar una gran noticia. Su gran capacidad, unida a la enfermedad que le ató a una silla cuando aún era joven (Esclerosis lateral amiotrófica, o la enfermedad de Lou Gehrig, llamada así por un jugador de béisbol), le han convertido en un icono.

Hawking se ha dedicado a intentar unir la Relatividad y la Mecánica cuántica. Ha publicado muchísimo y suyo es el mérito de la formulación del primer efecto medible (aunque aún no hayamos podido medirlo) que predice la gravedad cuántica, la desconocida teoría que une la gravitación de Einstein y la mecánica cuántica. Hablo, claro está, de la radiación de Hawking. En este libro el autor e refiere a esta radiación: “es una pena que esta radiación sea demasiado débil como para medirla desde la Tierra, porque en el momento en que se descubriera me darían el premio Nobel”. Genio y figura.

El libro comienza describiendo la Relatividad y la física cuántica. Paseamos por la vida de Einstein y sus principales descubrimientos. A partir de aquí, despídanse de la simplicidad. Los siguientes capítulos nos llevan a conocer la teoría de supercuerdas, o, más bien, las teorías de supercuerdas. Hay cinco teorías que en principio parecen independientes, pero se ha demostrado que las cinco son casos extremos (en los que se ha hecho una suposición simplificadora) de una única teoría, llamada Teoría M. El simple planteamiento de esta teoría sin usar matemáticas es un reto, que tengo pendiente desde hace tiempo (lo sé, lo sé).

Hawking-teoria-M.jpg
Esquema de los cinco sabores de la teoría M y la supergravedad (gravedad cuántica)

Hawking repasa las posibilidades científicas del viaje en el tiempo, con jocosos comentarios sobre si estos viajes ya se han descubierto y los gobiernos mundiales nos lo ocultan. Hawking nos habla del tiempo imaginario, concepto realmente difícil de comprender, y de sus implicaciones. También se mete en mayores honduras y nos habla de los Universos holográficos, en los que en cada parte del Universo se contiene la información del resto. Por último, entramos en el estudio de la Historia del Universo según la teoría de branas (o membranas, según el traductor). Las branas son una generalización de las supercuerdas, de altísima dificultad teórica, que producen algunos resultados sobre el posible origen del Universo.

Hay partes muy difíciles, lo cual implica que éste no es un libro de esparcimiento sino de lectura tranquila y reposada. Hawking no es uno de mis divulgadores favoritos, lo reconozco, pero aún así el libro es muy interesante.

Una de mis partes favoritas, de los primeros capítulos. Cito no textualmente:

Hace unos años se hizo un experimento para verificar la Relatividad de Einstein. Según ésta, para un observador que se mueva más rápido que otro, el tiempo pasará más despacio. Se hizo volar a dos aviones en sentidos opuestos. Uno de ellos iba a favor de la rotación terrestre, con lo que iba más rápido que el otro, que iba en contra de la rotación terrestre. Cada avión llevaba un preciso reloj atómico que estaba sincronizado con el otro antes del despegue. Cuando ambos aviones aterrizaron, horas después, se pudo comprobar que, en efecto, el reloj que viajó a favor de la rotación terrestre estaba levísimamente retrasado con respecto al otro.

Esto quiere decir que si viajásemos muy rápidamente en avión durante toda nuestra vida conseguiríamos vivir más. Sin embargo, el pequeño incremento en nuestro tiempo de vida causado por este movimiento se vería de sobras compensado por el hecho de tener que alimentarnos siempre con la comida que sirven en los aviones.

El libro está maravillosamente ilustrado. Hay muchas imágenes 3D por ordenador en las que el texto se apoya y que son muy ilustrativas. Es, para mi gusto, uno de los principales puntos a favor del libro. Como ejemplo, cuando Hawking habla de que para medir los efectos cuánticos a muy pequeña escala necesitaríamos un acelerador de partículas increíblemente grande, la ilustración que acompaña es ésta:

Hawking-acelerador-de-planck-s.jpg
Un acelerador de partículas del tamaño del Sistema Solar

Mi nota: Recomendable.

Categorías: Astronomía, Ciencia, Física, Libros | Hay 34 comentarios »