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Nuestra querida y tan denostada física. Artículos sobre la madre de todas las ciencias ;)

28 de octubre de 2007

 [Libro] My life as a Quant (2007-35)


Título: My life as a Quant. Reflections on Physics and Finance
Autor: Emanuel Derman
Tema: Biografía, Física, Economía
Editorial: Wiley
Páginas: 304
ISBN: 978-0471394204
Idioma: Inglés

Un quant es una persona, casi siempre con formación científica, que se dedica a crear y probar modelos matemáticos que ayuden a valorar o estudiar el comportamiento futuro de los productos financieros. Los quants son la intersección de la ciencia, la economía y la programación. Cada banco de inversión tiene los suyos, siempre como grupo de apoyo de los traders, que son los que están en el mercado, operando con productos financieros, tanto los que piden los clientes como los que ellso se inventan, para generar un beneficio al banco. La palabra “quant” es la abreviatura del inglés para “cuantitativo”, que es la manera que tiene el mundo de las finanzas para referirse a todo aquello que tenga que ver con las matemáticas. Alguien con un perfil muy cuantitativo es alguien que ha estudiado una carrera técnica.

La vida de un quant puede ser muy interesante. Emanuel Derman [ED] pasó veinte años dedicándose a la física de partículas. Asistió a charlas de Feynman, colaboró con Freeman Dyson, estudió con Tsung-Dao Lee, Premio Nobel de física por su descubrimiento de la violación de la paridad en la física de partículas, escribió un par de artículos que estaban citados en el paper (artículo) que les dio el Nobel a Scwhinger y Tomonaga por la unificación de la fuerza electrodébil… Digamos que ED siguió todos los pasos necesarios en los EE.UU. para convertirse en un físico de carrera. Interminables becas, luego más becas tras el doctorado, estancias en el extranjero, luego intentar de alguna manera que le aceptaran como profesor ayudante en una universidad… Nada muy diferente de lo que tenemos hoy aquí.

Y, llegado un momento en el que su segundo hijo venía en camino, decidió cambiar. La física le había convertido en un nómada, y quería asentarse en algún sitio. Primero, con gran dolor de corazón, dejó el entorno universitario para ir a los laboratorios de la AT&T, una compañía de teléfonos que se dedicaba a muchas más cosas y que tenía a decenas de miles de personas en plantilla, entre ellos un inmenso grupo de I+D. Y de ahí, saltó a Wall Street, unos años después.

ED cuenta cómo se encontró de golpe con un mundo radicalmente distinto al que conocía. En su primera semana de trabajo le pidieron revisar un modelo de precios y procedió según sabía, al estilo académico: se leyó todos los artículos que encontró relacionados con el tema, construyo un modelo más simple para ver en qué no coincidía con el original, y cuando comprendía a la perfección (o casi) el funcionamiento del asunto, se lanzó a modificar el modelo grande. Casi le cuesta el despido, porque su jefe creía que llevaba tres semanas tocándose las narices. Le dijo que la siguiente vez lo quería en dos días. “En Wall Street sólo necesitas sumar, restar, multiplicar y dividir. Y a veces puedes incluso prescindir de la división”. ED comenzó a aprender rápidamente por la vía dura.

Supongo que es bien sabido por muchos de ustedes, estimados lectores, pero yo no tenía clara la división. Hay bancos comerciales (de los que tienen sucursales y ganan dinero vendiendo hipotecas y cobrando un euro cada vez que tu cuenta corriente no supera un saldo medio de 1000€ al mes) y hay bancos de inversión, que ganan dinero sin “clientes de a pie”, sino invirtiendo en bolsa y ofertando productos a clientes que no son particulares sino fondos de inversión u otros bancos. Invertir en bolsa es un inmensa simplificación para lo que son las actividades de un banco de inversión. Muchos bancos tienen ambas secciones, de inversión y comercial, entre otras. Este libro enseña los entresijos de un banco de inversión, instruyéndonos sobre algunos conceptos matemáticos por el camino (sin ecuaciones, sólo con diagramas bastante sencillos y trabajados).

El libro es muy interesante. Para mi gusto se deja sin tratar asuntos muy interesantes que el autor vivió desde dentro, como la crisis del petróleo de los años 70, el crack de la bolsa de 1987 y el momento en el que Rusia decidió no pagar los bonos del estado que debía en 1998 .

Por el camino aprenderemos desde física de partículas hasta distribuciones de probabilidad, contado todo ello con gran simplicidad (por lo que se nota que hay mucho trabajo detrás para que siga siendo comprensible), además de intuir algo del ambiente que se vivió en Wall Street durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado*.

Mi nota: Muy entretenido e interesante.

*Nota mental absurda: ¿Cómo llamamos a la presente década? ¿Los años cero?

Categorías: Economía, Física, Libros | Hay 16 comentarios »

21 de octubre de 2007

 [Libro] El Universo en un cáscara de nuez (2007-34)

Título: El Universo en una cáscara de nuez
Autor: Stephen Hawking
Tema: Divulgación científica, Física
Editorial: Círculo de lectores (también en Editorial Planeta – Crítica)
Páginas: 216
ISBN: 84-226-9313-5
Idioma: Español
Traductor: David Jou

Decir que Stephen Hawking es uno de los mejores físicos del siglo XX no es dar una gran noticia. Su gran capacidad, unida a la enfermedad que le ató a una silla cuando aún era joven (Esclerosis lateral amiotrófica, o la enfermedad de Lou Gehrig, llamada así por un jugador de béisbol), le han convertido en un icono.

Hawking se ha dedicado a intentar unir la Relatividad y la Mecánica cuántica. Ha publicado muchísimo y suyo es el mérito de la formulación del primer efecto medible (aunque aún no hayamos podido medirlo) que predice la gravedad cuántica, la desconocida teoría que une la gravitación de Einstein y la mecánica cuántica. Hablo, claro está, de la radiación de Hawking. En este libro el autor e refiere a esta radiación: “es una pena que esta radiación sea demasiado débil como para medirla desde la Tierra, porque en el momento en que se descubriera me darían el premio Nobel”. Genio y figura.

El libro comienza describiendo la Relatividad y la física cuántica. Paseamos por la vida de Einstein y sus principales descubrimientos. A partir de aquí, despídanse de la simplicidad. Los siguientes capítulos nos llevan a conocer la teoría de supercuerdas, o, más bien, las teorías de supercuerdas. Hay cinco teorías que en principio parecen independientes, pero se ha demostrado que las cinco son casos extremos (en los que se ha hecho una suposición simplificadora) de una única teoría, llamada Teoría M. El simple planteamiento de esta teoría sin usar matemáticas es un reto, que tengo pendiente desde hace tiempo (lo sé, lo sé).

Hawking-teoria-M.jpg
Esquema de los cinco sabores de la teoría M y la supergravedad (gravedad cuántica)

Hawking repasa las posibilidades científicas del viaje en el tiempo, con jocosos comentarios sobre si estos viajes ya se han descubierto y los gobiernos mundiales nos lo ocultan. Hawking nos habla del tiempo imaginario, concepto realmente difícil de comprender, y de sus implicaciones. También se mete en mayores honduras y nos habla de los Universos holográficos, en los que en cada parte del Universo se contiene la información del resto. Por último, entramos en el estudio de la Historia del Universo según la teoría de branas (o membranas, según el traductor). Las branas son una generalización de las supercuerdas, de altísima dificultad teórica, que producen algunos resultados sobre el posible origen del Universo.

Hay partes muy difíciles, lo cual implica que éste no es un libro de esparcimiento sino de lectura tranquila y reposada. Hawking no es uno de mis divulgadores favoritos, lo reconozco, pero aún así el libro es muy interesante.

Una de mis partes favoritas, de los primeros capítulos. Cito no textualmente:

Hace unos años se hizo un experimento para verificar la Relatividad de Einstein. Según ésta, para un observador que se mueva más rápido que otro, el tiempo pasará más despacio. Se hizo volar a dos aviones en sentidos opuestos. Uno de ellos iba a favor de la rotación terrestre, con lo que iba más rápido que el otro, que iba en contra de la rotación terrestre. Cada avión llevaba un preciso reloj atómico que estaba sincronizado con el otro antes del despegue. Cuando ambos aviones aterrizaron, horas después, se pudo comprobar que, en efecto, el reloj que viajó a favor de la rotación terrestre estaba levísimamente retrasado con respecto al otro.

Esto quiere decir que si viajásemos muy rápidamente en avión durante toda nuestra vida conseguiríamos vivir más. Sin embargo, el pequeño incremento en nuestro tiempo de vida causado por este movimiento se vería de sobras compensado por el hecho de tener que alimentarnos siempre con la comida que sirven en los aviones.

El libro está maravillosamente ilustrado. Hay muchas imágenes 3D por ordenador en las que el texto se apoya y que son muy ilustrativas. Es, para mi gusto, uno de los principales puntos a favor del libro. Como ejemplo, cuando Hawking habla de que para medir los efectos cuánticos a muy pequeña escala necesitaríamos un acelerador de partículas increíblemente grande, la ilustración que acompaña es ésta:

Hawking-acelerador-de-planck-s.jpg
Un acelerador de partículas del tamaño del Sistema Solar

Mi nota: Recomendable.

Categorías: Astronomía, Ciencia, Física, Libros | Hay 34 comentarios »

20 de octubre de 2007

 [Libro] QED (2007-33)


Título: Quantum Electrodynamics: The strange theory of light and matter
Autor: Richard P. Feynman
Tema: Divulgación científica, Física
Editorial: Princeton University press
Páginas: 152
ISBN: 978-84-01-37970-3
Idioma: Inglés (hay traducción al español)

Esta es una de las muchas incursiones que hizo el gran Feynman en el terreno de la divulgación científica. En realidad él no escribió ninguno de sus libros de divulgación científica, sino que se adaptaron de sus ciclos de conferencias de divulgación, que, ahí sí, Feynman preparaba a conciencia. Este libro surge de una serie de cuatro conferencias que dio Feynman en UCLA (que en inglés no se dice ucla sino u-c-l-a, iusielei, dato CPI para viajeros por tierras californianas).

La electrodinámica cuántica, además de asustar con su nombre chulo y molón, es la parte de la física que se encarga de estudiar las interacciones entre la luz y la materia (o, más concretamente, entre los fotones y los electrones). Es, abreviando, la teoría del electromagnetismo pero en versión cuántica. La electrodinámica cuántica no entra en las reacciones nucleares o intra-nucleares. Feynman contribuyó decisivamente al desarrollo de esta teoría, motivo por el que recibió su premio Nobel de 1965.

Reflejo-1.jpgFeynman logra la hazaña de hacer algo más comprensible la mecánica cuántica a partir de unas pocas situaciones bastante simples. Cuando iluminamos un cristal de frente, dependiendo del grosor del cristal, se refleja más o menos luz, en valores que oscilan desde el 4% al 16%. El resto de la luz atraviesa el cristal (técnicamente un cristal es otra cosa y una ventana es un vidrio). Feynman reconstruye los mecanismos básicos de la teoría cuántica a partir de la explicación de este fenómeno.

Después, otra pregunta simple. ¿Por qué la luz, al rebotar en un espejo, sale reflejada con el mismo ángulo con el que llegó? Esta simple pregunta sirve para plantear toda la teoría de integrales de caminos de Feynman, que explica un montón de fenómenos cotidianos. Cuando un electrón va de A a B rebotando en un espejo, según el modelo de la Electrodinámica cuántica, no sigue un camino sino muchos (de hecho, todos los posibles). Para cada camino hay asociada una probabilidad y una fase, concepto crucial que Feynman explica como un maestro que fue. La suma de todos los caminos nos da el camino más probable, que resulta ser, oh sorpresa, la reflexión clásica en la que el ángulo de entrada es igual al ángulo de salida.

Reflejo-2.jpg
El rayo de luz rebotando en un espejo, base de la construcción de las integrales de caminos de Feynman.

Finalmente, Feynman da el salto y nos habla de las interacciones entre partículas, de la cromodinámica cuántica y usa profusamente sus diagramas (los famosos diagramas de Feynman), utilizando bastantes conceptos expuestos en los dos primeros capítulos (las dos primeras charlas).

Reflejo-3.jpg
Diagramas de Feynman. Aunque parezcan complicados Feynman los hace simples.

El libro no es complicado en el sentido de que no tiene fórmulas ni desarrollos matemáticos. Feynman presupone una audiencia sin formación pero con capacidad de aprender y razonar. Comienza explicando cómo sumar dos flechas (vectores) y cómo sumar dos números (tiempos), y a partir de ahí tira para adelante. Sin embargo, tampoco es un libro de entretenimiento y pasar el rato. Hay conceptos que deben ser pensados un par de veces antes de seguir, y les recomiendo que no pasen a la siguiente cuestión sin entender la anterior.

Al acabar, uno tiene la sensación de que bajo el capó de las charlas de Feynman hay un increíble y complicadísimo mundo, cosa que es cierta, pero que uno ha aprendido los rudimentos básicos del funcionamiento de la luz y la materia, cosa que también es cierta. Feynman era un gran divulgador, y lo demuestra.

Mi nota: excepcional.

Categorías: Ciencia, Física, Libros | Hay 11 comentarios »

5 de octubre de 2007

 Música CPI: Música Electrónica

Me manda Navalguijo un enlace fantástico. Un grupo de “iluminados” acopla un modulador a una bobina de Tesla y hace una música bastante espectacular:

Primero, veamos el mecanismo. Este hombre tiene que tener un letrero ENORME de “No pasar” en la puerta de su cuarto:

Impresiona, ¿no? Puede observarse cómo el gas el tubo fluorescente se ioniza a causa de los voltajes desarrollados a su lado.

Una vez que vemos el funcionamiento, deleitémonos con los virtuosos:


Tetris


Obertura 1812

Y si se han quedado con ganas de más, tienen hasta 18 en la página de Youtube del Geek Group.

Las bobinas de Tesla son transformadores de resonancia: dos circuitos eléctricos (primario y secundario) que entran en resonancia a una determinada frecuencia, para decirlo rápidamente. La corriente que llega al circuito primario oscila y “se acopla” con la del secundario, provocando una transferencia de carga. Cuando la carga del secundario llega a un límite que depende de muchos factores (geometría, humedad relativa del aire, proximidad de objetos metálicos), el aire, que es aislante, alcanza su capacidad máxima de aislamiento, deja de aislar y comienza a conducir la electricidad (ruptura del dieléctrico, llamaban a este efecto mis profes). Resultado: se produce una descarga en corona del secundario.

O sea, que tenemos un rayo, vaya. Este rayo puede ser modulado mediante una corriente de modo que tenga una frecuencia audible. Y esto es lo que hemos visto: La carga y la descarga se hace en ciclos de frecuencia audible, por lo que al oír 440 descargas por segundo nos parece en realidad estar oyendo un “La” de 440 Hz. La propia electricidad va a 41.000 Hz (en algunos modelos, supongo que en éste también), es el ritmo de encendido y el apagado el que nos permite oír la música. Enchufando el modulador al teclado de un piano (o a otro instrumento musical) podemos hacer música que electrice a nuestro público ;) .

Categorías: Ciencia, Física, Ingeniería, Música | Hay 13 comentarios »

28 de septiembre de 2007

 Consultorio CPI: Grasa corporal

Pequeña Mota nos pregunta:

¡Hola! Llevo mucho tiempo leyendo CPI pero es la primera vez que me animo a escribiros ^^U
La razón es una duda existencial que llevo arrastrando unos días: ¿Cómo funcionan las básculas que, aparte del peso, miden el porcentaje de grasa, líquidos y masa muscular sólo con el contacto de los pies? Espero que podáis ayudarme, porque cada hipótesis que se me ocurre es más absurda, jeje.
¡Saludos!

Pequeña Mota: espero que esta hipótesis no te resulte absurda ;) Hay varias maneras de medir el contenido en grasa del cuerpo, que van desde las muy complicadas, como la densitometría ósea por rayos X (difícil de poner en una báscula a monedas) hasta la medición de pliegues del cuerpo, que necesita de buenas medidas y técnicos bien entrenados. El método que usan las básculas de farmacia no es muy preciso, pero sirve para da una idea. Se llama Análisis de resistencia bioeléctrica o análisis de impedancia bioeléctrica (BIA , en sus siglas inglesas). El fundamento es relativamente simple:

Hay materiales que son buenos conductores de la electricidad (metales…) y materiales que lo son menos (plásticos, piedras, madera…). Dentro del cuerpo humano, los músculos conducen mejor la electricidad, ya que contienen un elevado porcentaje de agua con electrolitos en disolución. Recordemos que el agua pura no es conductora de la electricidad, pero el agua con electrolitos disueltos (como, por ejemplo, sal) sí lo es. La grasa, en cambio, no contiene mucha agua y conduce peor la electricidad.

patente-1-s.jpgLo que hace una báscula de esas cuando te subes encima es mandar una pequeña corriente eléctrica a través de tu cuerpo. Tranquila, que no es suficiente para provocar daños. El polo donde apoyas tu pie izquierdo adquiere un potencial (voltaje) de un signo y el polo donde apoyas el pie derecho adquiere un potencial de signo contrario. El resultado es que tienes los pies conectados a los extremos de una pila: pasará corriente a través de tu cuerpo. Como la máquina sabe qué potencial (V) está aplicando en voltios, y puede medir qué corriente (I) está recibiendo, mediante la fórmula V=I·R (la famosa Ley de Ohm) puede saber cuál es la resistencia (o impedancia) de tu cuerpo. Esta resistencia está más o menos relacionada con la proporción de grasa que tengas en tu interior comparada con la proporción de músculo.

Los hombres y las mujeres almacenamos la grasa en sitios distintos, por lo que esto debe ser tenido en cuenta a la hora de hacer la medida. La principal fuente de error de estas medidas es la cantidad de agua que hayas bebido antes de hacerte la prueba (tu nivel de hidratación). Es un factor que no puede controlarse. Si estás más hidratada saldrá una mejor conductividad y por tanto menor porcentaje de grasa que si vas a la báscula con un poco de sed. Otra fuente de error es la cantidad de piel que apoyas sobre los electrodos, que puede influir en el resultado final. No es lo mismo que apoyes la punta del pulgar que el pie entero, pues cuanto mayor sea la superficie de contacto más corriente podrá pasar (siempre, recordemos, sin suponer un peligro).

No es necesario que sean los pies lo que apoyes en los electrodos: hay otras maquinitas que parecen más fáciles de usar:

patente-2.jpg

Para leer más:

1.- BIA , en la Wikipedia.
2.- Varios métodos de medida de la grasa corporal, en la Wikipedia.
3.- Patente sobre un nuevo dispositivo, más preciso, de medida del porcentaje de grasa corporal. (De ella he sacado las imágenes).
4.- La Ley de Ohm, un clásico de nuestra infancia :)

Categorías: Biología, Ciencia, Consultorio CPI, Física, Medicina | Hay 27 comentarios »