CPI (Curioso pero inútil)

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[Libro] QED (2007-33)


Título: Quantum Electrodynamics: The strange theory of light and matter
Autor: Richard P. Feynman
Tema: Divulgación científica, Física
Editorial: Princeton University press
Páginas: 152
ISBN: 978-84-01-37970-3
Idioma: Inglés (hay traducción al español)

Esta es una de las muchas incursiones que hizo el gran Feynman en el terreno de la divulgación científica. En realidad él no escribió ninguno de sus libros de divulgación científica, sino que se adaptaron de sus ciclos de conferencias de divulgación, que, ahí sí, Feynman preparaba a conciencia. Este libro surge de una serie de cuatro conferencias que dio Feynman en UCLA (que en inglés no se dice ucla sino u-c-l-a, iusielei, dato CPI para viajeros por tierras californianas).

La electrodinámica cuántica, además de asustar con su nombre chulo y molón, es la parte de la física que se encarga de estudiar las interacciones entre la luz y la materia (o, más concretamente, entre los fotones y los electrones). Es, abreviando, la teoría del electromagnetismo pero en versión cuántica. La electrodinámica cuántica no entra en las reacciones nucleares o intra-nucleares. Feynman contribuyó decisivamente al desarrollo de esta teoría, motivo por el que recibió su premio Nobel de 1965.

Reflejo-1.jpgFeynman logra la hazaña de hacer algo más comprensible la mecánica cuántica a partir de unas pocas situaciones bastante simples. Cuando iluminamos un cristal de frente, dependiendo del grosor del cristal, se refleja más o menos luz, en valores que oscilan desde el 4% al 16%. El resto de la luz atraviesa el cristal (técnicamente un cristal es otra cosa y una ventana es un vidrio). Feynman reconstruye los mecanismos básicos de la teoría cuántica a partir de la explicación de este fenómeno.

Después, otra pregunta simple. ¿Por qué la luz, al rebotar en un espejo, sale reflejada con el mismo ángulo con el que llegó? Esta simple pregunta sirve para plantear toda la teoría de integrales de caminos de Feynman, que explica un montón de fenómenos cotidianos. Cuando un electrón va de A a B rebotando en un espejo, según el modelo de la Electrodinámica cuántica, no sigue un camino sino muchos (de hecho, todos los posibles). Para cada camino hay asociada una probabilidad y una fase, concepto crucial que Feynman explica como un maestro que fue. La suma de todos los caminos nos da el camino más probable, que resulta ser, oh sorpresa, la reflexión clásica en la que el ángulo de entrada es igual al ángulo de salida.

Reflejo-2.jpg
El rayo de luz rebotando en un espejo, base de la construcción de las integrales de caminos de Feynman.

Finalmente, Feynman da el salto y nos habla de las interacciones entre partículas, de la cromodinámica cuántica y usa profusamente sus diagramas (los famosos diagramas de Feynman), utilizando bastantes conceptos expuestos en los dos primeros capítulos (las dos primeras charlas).

Reflejo-3.jpg
Diagramas de Feynman. Aunque parezcan complicados Feynman los hace simples.

El libro no es complicado en el sentido de que no tiene fórmulas ni desarrollos matemáticos. Feynman presupone una audiencia sin formación pero con capacidad de aprender y razonar. Comienza explicando cómo sumar dos flechas (vectores) y cómo sumar dos números (tiempos), y a partir de ahí tira para adelante. Sin embargo, tampoco es un libro de entretenimiento y pasar el rato. Hay conceptos que deben ser pensados un par de veces antes de seguir, y les recomiendo que no pasen a la siguiente cuestión sin entender la anterior.

Al acabar, uno tiene la sensación de que bajo el capó de las charlas de Feynman hay un increíble y complicadísimo mundo, cosa que es cierta, pero que uno ha aprendido los rudimentos básicos del funcionamiento de la luz y la materia, cosa que también es cierta. Feynman era un gran divulgador, y lo demuestra.

Mi nota: excepcional.

11 comentarios en “[Libro] QED (2007-33)

  • chemist dice:

    Nunca dejaré de recomendarlo, excepcional

  • perro dice:

    Se parecen un poco a éste esos diagramas

  • hornazo dice:

    Impresionante blog que tienes, mi enhorabuena, me encanta la forma que tienes de explicar la ciencia, incluso a mí físico de formación me gusta leer tus artículos los cuales hacen que recuerde muchas cosas que un día aprendí y que tras otros muchos días quedaron relegados al fondo.

    sigue asi

  • Chedes dice:

    Perro: el que tú pones es un diagrama de supercuerdas, parecido a los de Feynman. Aquí hay otro, por ejemplo.

  • Nanaa dice:

    que casualidad, me lo compre este jueves y lo tengo esperando a terminarme con el que estoy ahora 😛

  • Macluskey dice:

    … y supongo que este libro de nombre QED (Quantum ElectroDynamics), será exactamente igual que el principio: QED (Quod Erat Demostrandum) lo que le hace ser un libro capicúa…

  • Isod dice:

    Vaya, tendré que buscar mi vieja edición (del siglo pasado) publicada en Alianza y darle otra oportunidad. Cuando intenté leerlo me pareció un poco pesado, precisamente por la necesidad de usar una notación comprensible para lectores no científicos. De hecho no conseguí pasar más allá del primer o segundo capítulo. Si Remo, que tiene conocimientos de ciencia, dice que es excepcional, habrá que darle otra oportunidad. 😉
    Vaya por delante que tengo TODA la obra de Feynman, que sus “Lectures on Physics” son mis libros de cabecera (me dá rabia no haber comprado aquella preciosa edición bilingüe hecha en Argentina en los años 80) y que re-leo habitualmente capítulos de sus biografías o auto-biografías.

  • Remo dice:

    Isod: Es excepcional. Lo que ocurre es que cuando él te habla de flechas y relojes, tu cerebro dice “¿pero qué me está contando”? Sin embargo, efectivamente esas flechas y relojes son los módulos y fases de las funciones de onda de los fotones. Feynman no explica mediante analogías. Hace la realidad más asequible, pero no cambia de tema para hacerlo más fácil. No sé si me explico. El caso es que, en serio, acabas teniendo un barrunto de la EDC al acabar el libro, que es de lo que se trata.

  • Isod dice:

    Ya, ya… Debe ser que, después de tratar de entender la QED en la carrera (profesor malísimo), me eché a los brazos de mi amado Feynman (metafóricamente hablando, que siempre hay mal pensados) y claro… Como decía él en el prólogo o algún sitio, el libro había surgido de una pregunta de su esposa, de “si aquello por lo que habían dado el Nobel podía explicárselo a alguien como ella, licenciada en Derecho”. O algo similar.
    Mi limitado cerebro no consiguió eliminar lo poco de la notación que me habían explicado en la carrera, para entender la “nueva” notación empleada por Feynman.
    Lo dicho. Habrá que darle otra oportunidad, a ver si esta vez. Sobre todo para podérselo explicar a los amiguetes, que uno parece que estudió la carrera para nada.
    Si no, en la próxima “quedada” CPI habrá que acercarse para tener una explicación magistral de… Remo? ;-D

  • Miguel dice:

    Hola a todos,

    Yo leí ese libro hace un par de años y, la verdad, me pareción genial. Y eso que hacía poco que acababa de salir de un exámen de esos en los que uno no hace sino sumar diagramas y tal. Personalmente, creo que Feynman hace un gran trabajo a la hora de explicar de manera más accesible lo que requiere unas matemáticas complejas (a pesar de que sólo sea sumar probabilidades). Me gustaría saber la impresión de mi novia tras leer el libro (nota: experimento a realizar a pesar de los “riesgos de separación”). Por último, y en contraste con el libro de Hawking comentado más arriba (no lo he leído, las cuerdas siempre me han parecido más filosofía que física) baste citar a Feynman “si no eres capaz de explicárselo a un niño, en el fondo no lo entiendes”.

    Saludos otra vez y enhorabuena por la página.

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