Consultorio CPI: Enfriar el coche
Pato nos pregunta:
Muy buenas… pues tras varias discusiones con mi padre sobre como enfriar mejor el coche una vez queremos entrar en el despues de dejarlo varias horas al sol me he decidido a escribiros a ver si podríais resolver el problema.
El caso es éste: Día caluroso de verano y el coche aparcado en mitad de una campa sin una sola sombra. El interior del coche evidentemente ha alcanzado una temperatura bastante elevada y entonces es cuando nosotros queremos entrar en él para irnos a algún lado. Entonces, ¿qué sería lo mejor?… ¿Abrir las puertas y poner el aire acondicionado a tope, o poner el aire acondicionado a tope con las puertas cerradas, o simplemente dejar las puertas abiertas? A mí esto me recuerda en cierto modo al dilema del café caliente y la leche fría, pero creo que no es el mismo caso y podría resultar útil…por lo menos para mi padre y para mí.
Muchas gracias.
Bueno, Pato: como siempre, haremos algunas suposiciones razonables y hallaremos una solución aproximada.
Supongamos que el coche está a 60ºC cuando llegas a él. El aire exterior está a 40ºC y el aire acondicionado sale a 20ºC. Si sólo pones el aire acondicionado y mantienes cerradas las puertas, estarás renovando aire a 60ºC con aire a 20ºC. Claramente lo estás enfriando. Pero si abres las puertas, maletero incluido si tu coche no es de tres volúmenes, cambiarás en pocos segundos el aire a 60ºC del coche por aire a a 40ºC del exterior, lo cual hará que el aire acondicionado lo pueda enfriar mucho antes. Hay que tener en cuenta, además, que no sólo el aire del interior del coche está a 60ºC. También lo estarán los asientos, el volante… Hay bastante calor (energía térmica) acumulado dentro del coche. Si echamos un poco de aire a 20ºC lo enfriaremos todo más despacio que si dejamos entrar un montón de aire a 40ºC y un poco a 20ºC.
Una vez que el aire interior esté más o menos a 40ºC, nos podemos meter en el coche y empezar la marcha. Los asientos y el volante no habrán alcanzado los 40ºC y estarán más calientes, por lo que hará calor, pero ya no será ese calor insoportable de un coche cerrado al sol. El movimiento, con las ventanillas bajadas, ayudará a bajar más rápidamente la temperatura. Por un lado, el aire en movimiento nos ayuda a sentir fresquito gracias a que arrastra la capa límite y aumenta la evaporación del sudor de nuestra piel, lo que nos refresca. Por otro, el movimiento ayuda a renovar más rápidamente el aire interior del coche, por lo que extraemos más eficientemente el calor del los asientos y el salpicadero.
Pero claro, si vamos con las ventanillas abiertas, tenemos una abundante fuente de aire a 40ºC entrando, y 40ºC son demasiados para estar cómodos. Así que no podemos estar todo el rato con las ventanillas abiertas. Habrá que cerrarlas en algún momento. Y ese momento es, teóricamente, cuando todo el interior del coche haya alcanzado los 40ºC. A partir de ahí, cerramos las ventanillas y el aire acondicionado se encargará de ir reduciendo la temperatura por debajo de 40ºC. ¿Y cuándo sabemos que hemos alcanzado los 40ºC en el interior del coche? Ahí está el problema. Los asientos y el salpicadero pueden tardar más en enfriarse. Las partes más cercanas a la salida del aire acondicionado estarán por debajo de 40ºC, mientras que las más lejanas estarán a más de 40ºC. Para hacer un estudio completo necesitaríamos la conductividad térmica de estos materiales, su calor específico… un follón. Por eso nos limitamos a dar la solución a ojo.
Al abrir el coche, hay que abrir las puertas y poner el aire, las dos cosas. Al cabo de un rato, cuando más o menos estemos cómodos, nos subimos al coche e iniciamos la marcha con las ventanillas bajadas. Y un rato después subimos las ventanillas. El momento exacto es difícil de calcular, pero la solución aproximada es “cuando te lo pida el cuerpo”.
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