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CPI (Curioso pero inútil)

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Archivo de octubre de 2006

21 de octubre de 2006

 Comienza la cuenta atrás

El CPI Management Team (uséase, yo) lleva un acumulado de 16 horas de edición de vídeo pero, a lo lejos, en lontananza, otea el final de un largo proceso. Les cuento esto para ponerles sobre ascuas. Este fin de semana no hay libros. Sólo [tengo tiempo para] vídeos. Se acerca un vídeo comunitario. Se acerca un desafío CPI. Se acerca…

Se acerca…

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19 de octubre de 2006

 Las historias de un conserje griego (y III)

Cierro la serie de nuestro conserje griego, quien convirtió una estancia anodina en un hotel anodino en una maravilla diaria para ver qué conejo se sacaba de la chistera cada vez que nos veíamos (I, II). Hristos, a quien mis lectores seguro que han tomado cariño, como me ocurrió a mí, tuvo un detalle conmigo que no olvidaré.

En una de esas idas y venidas por el vestíbulo del hotel, camino de alguna parte, escuché cómo Hristos le contaba a una turista aburrida que, en realidad, ella sabía muchas palabras griegas, aunque no supiera que lo supiera. Esta tendencia de los griegos a hacerte notar que en tu idioma hay imbricadas miles de palabras griegas debe de ser universal. Ezperun ya lo adelantaba en este comentario. La turista, anglospeaking aunque no sé de qué variante, no parecía estar muy interesada en el tema. Pero Hristos era infatigable. Decidí darle un relevo a la señora para que Hristos tuviera una audiencia más dispuesta.

Hristos, encantado con el cambio de audiencia, me contó que en 1994 el presidente del banco de Grecia dio una conferencia en inglés en un congreso de numismática. Y que la dio, ingenioso él, utilizando únicamente palabras griegas. Así, –decía Hristos– todos los presentes entendían qué estaba diciendo, pero mi abuela, que no habla inglés, también se enteraba de todo. — Exagera usted, amigo Hristos –respondí yo, queriendo que se ganara a la audiencia con más esfuerzo– Estoy seguro de que exagera.

– Bueno. Puede que exagere un poco. Pero un poco nada más. Tengo un recorte con el discurso en inglés en casa. ¿Cuándo te vas del hotel?
– En dos horas, me temo.
– Eso no es problema. Dejo aquí al chico encargado y me voy corriendo a casa a traértelo.

¡Y se piró! Salió corriendo por la puerta, se metió en el coche y desapareció en el infernal tráfico ateniense. Veinte minutos después aparecía con una sonrisa triunfal y una carpetilla bajo el brazo.

–Aquí está. Hristos nunca miente. Sólo deforma la verdad, que es maravillosamente elástica.

Me fotocopió el recorte en el fax del hotel. Ahí estaba, en efecto, el discurso. Cortito, además. No es una maravilla de la oratoria, por las propias limitaciones que se impuso el orador, pero había, en efecto, multitud de palabras griegas (en cursiva) en el texto. Disfrútenlo, aunque esté en inglés. El título, y que alguien me ayude, parece ser “La lengua griega” (Helleniké Glóssa) (clic para ampliar).

Gracias por todo, Hristos. Va por ti (traguito de cerveza virtual, que son las 5 de la mañana y no está uno para fiestas).

Categorías: Lenguaje, Personal, Viajes | Hay 22 comentarios »

18 de octubre de 2006

 Photoshop en tiempo real

Asombrado, descubro en The Smoke Sellers el siguiente vídeo que debe ser divulgado. Es realmente bueno, aunque en realidad sea publicidad de una marca de cosmética. ¿Alguien dijo Photoshop?

Enlace al vídeo en Youtube

En el mismo artículo al que enlazo hay un enlace a este otro, que me pareció muy interesante. ¿En qué momento comienza a darnos asco un robot que se parece demasiado a nosotros?

Categorías: Ciencia, Fotografía, Sociedad, Software, Vídeo | Hay 21 comentarios »

16 de octubre de 2006

 KDD CPI 1.0

¿Quieres que Ocularis te firme un autógrafo láser en la córnea? ¿Quieres oír cómo KillerRex te cuenta lo divertido que es estampar naves espaciales en la luna y que encima te paguen por ello? (viene desde Alemania sólo para contárnoslo :) ) ¿Quieres que Ñita te cuente qué se siente al ser devorada por hormigas rojas? ¿Quieres pasar un rato estupendo y charlar con gente fantástica?

¡Pues ven a la quedada CPI!

El sábado 4 de Noviembre a las 20:30, bajo el trasero del caballo de la Plaza Mayor de Madrid, queda por la presente convocada la primera quedada CPI (nombre en clave: KDDCPI 1.0)

Tras el emotivo encuentro en el incomparable marco de la Plaza Mayor, nos iremos de cañitas y tapas por la zona. Ocularis y Remo llevarán puestas gorras naranjas para hacer de faro. Si alguien más tiene gorra naranja, que se la traiga y así nos será más fácil identificarnos.

Tenemos unas cuantas asistencias confirmadas. Si vas a venir, deja un comentario en esta entrada, por favor (así nos vamos haciendo una idea de a qué sitios podemos ir y a cuáles no, según el volumen de asistentes).

¡Nos vemos el 4 de noviembre!

Categorías: AutoCPI, Mundo real | Hay 99 comentarios »

15 de octubre de 2006

 [Libro] El río de la desolación (2006-39-R)


Título: El río de la desolación
Autor: Javier Reverte
Tema: Viajes
Editorial: Debols!llo
Páginas: 359
ISBN: 84-8346-020-3
Idioma: Castellano

En esta ocasión, nuestro admirado viajero Javier Reverte [JR] se interna en el Amazonas para recorrerlo de principio a fin. Comienza su viaje en el Nevado del Mismi, en Perú, y llega, mal que bien, a la desembocadura, casi siete mil kilómetros más tarde. Digo casi siete mil kilómetros, pero hay opiniones. Las más conservadoras le atribuyen al Amazonas 6.785 km de curso. Otras lo llevan hasta 7.300 km, lo cual lo convertiría en el río más largo del mundo, por delante del Nilo. Todo depende de por qué rama del Delta se elija llegar al mar, o dónde se considere que está el nacimiento del río. El río, por el camino, recibe muchos nombres diferentes. Comienza llamándose Apurimac, cuando baja del Nevado del Mismi, desemboca en el Ucayali, que más adelante se une al Marañón. Aquí, los peruanos ya le llaman Amazonas. Pero en Brasil no se le llama Amazonas hasta que en Manaos se une el río Negro al Solimões. En esta confluencia, por cierto, hay algo digno de ver. Las aguas negras del río Negro y las marrones del Amazonas fluyen paralelamente sin mezclarse durante unos 200 km, debido a la diferencia de densidades y a su parecida velocidad en la confluencia.

JR se propone no utilizar lanchas rápidas ni cruceros para turistas; sólo barcos de carga y pasaje. Por el camino, y como acostumbra, JR nos cuenta la historia de los lugares que va recorriendo. Y la historia del Amazonas está ligada primero a las conquistas españolas y portuguesas y luego a la historia de las explotaciones del caucho. JR nos habla acerca de las inmensas plantaciones de caucho en las que los terratenientes esclavizaban a las tribus autóctonas. Durante todo el libro, al autor insiste en que el Amazonas no es un paraíso terrenal, sino un río marcado por la desolación y la tristeza.

Nos cuenta la triste historia de Fitzcarrald, de los exterminios en masa de las tribus que vivían a la orilla del río, de cómo muchas tribus huyeron hacia el interior y han permanecido sin mucho contacto con el “hombre blanco”, de la quiebra de la industria cauchera brasileña cuando los ingleses sacaron de tapadillo semillas del árbol del caucho y las plantaron en Malasia, comenzando a exportarlo a menor precio. Oímos hablar del Ferrocarril del Diablo, una empresa en la que murieron cientos de hombres y que prentendía derrotar a la selva construyendo una línea de ferrocarril por en mitad de la nada más verde y agreste… Muchas historias y muy tristes casi todas. Historias que mezclan, cómo no, ambición, el heroísmo y la maldad. Como siempre.

También hay partes bonitas, como cuando habla de la Triple frontera, donde el río separa Brasil, Colombia y Perú. Las poblaciones de los tres países están muy bien avenidas y aprendemos sobre los festivales y fiestas que celebran conjuntamente. En Leticia, Colombia, tiene su laboratorio central el doctor Patarroyo, embarcado en su cruzada contra la malaria. El autor se entrevista con él.

JR tuvo que terminar su viaje antes de lo previsto. Enfermó de malaria, en su variante mortal (si no se trata a tiempo), y no se la diagnosticaron hasta que llevaba nueve días enfermo, con el sistema renal paralizado y la sangre llena de ácido úrico. Le salvaron casi de milagro en un hospital brasileño, con varias transfusiones. Antes de volver a España quiso al menos dar un paseo por la desembocadura, paseo que relata como si lo viera desde el interior de una nube.

El libro es fantástico. JR escribe bien y a conciencia. De nuevo cita decenas de libros que hablan de los sitios donde ha estado, dando ganas de ramificar la lectura, al igual que hace el río. Mi nota: Imprescindible.

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