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CPI (Curioso pero inútil)

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Archivo de junio de 2006

19 de junio de 2006

 Escalas del sistema galáctico

¿Se acuerdan, estimados lectores, de la entrada que poniamos hace poco sobre las escalas del Sistema Solar? Pues bien, hace poco Blogorri (¡gracias!) nos envió la segunda parte, en la que alguien (como se puede apreciar claramente, no es el mismo que hizo la primera serie ni ha usado las mismas herramientas) se ha dedicado a seguir la serie con estrellas. Palidezcan, estimados lectores, si creían que nuestro Sol era digno de mención a escala galáctica.

Empecemos recordando nuestros planetillas:

planetas1-s.jpg
En esta primera imagen, podemos ver a nuestro querido planetilla, acompañado de Venus, Marte (con casquete de dióxido de carbono en el polo norte), Mercurio y nuestra Luna. Sorprende ver lo chiquitillo que es Marte. Si saltamos al siguiente tamaño de planetas que se expende en el Sistema Solar, llegaremos a los gigantes gaseosos:
planetas2-s.jpg

Podemos ver lo enorme que es Júpiter, al que acompañan, en tamaño decreciente, Saturno (irreconocible sin maquillaje ni anillos), Urano y Neptuno. Los cinco de la primera foto son las pequeñas canicas que vemos tiradas en el suelo. Plutón, por cierto, no aparece en esta comparativa.

Y para ver lo realmente enorme que es nuestro Sol, invitémoslo a la foto de familia:

planetas3-s.jpg

Y ahora empecemos a empequeñecer el Sol:

Planets4-s.jpg

Júpiter tendría un píxel de diámetro a esta escala. Pero aún hay más:

Planets5-s.jpg

A esta escala, sería el Sol el que tendría un píxel de diámetro. Antares y Betelgeuse son gigantes rojas, estrellas que ya han superado la fase de fusión del hidrógeno y han empezado a consumir helio. Nuestro Sol llegará a un estado semejante en unos cinco mil millones de años, y crecerá hasta alcanzar el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Más nos vale haber desarrollado mucha tecnología y no habernos matado por el camino, porque la Tierra desaparecerá al cabo de estos cinco mil millones de años. (¡Dios mío! ¡Qué susto! Por un momento había entendido cinco millones, se cuenta que dijo alguien en una conferencia sobre este asunto).

Categorías: Astronomía, Física | Hay 51 comentarios »

18 de junio de 2006

 [Libro] Gente de barro (2006-17-R)

brin-gente-de-barro.jpg
Título: Gente de barro (Kiln people)
Autor: David Brin
Tema: Ciencia ficción
Editorial: Nova
Páginas: 551
ISBN: 84-666-1302-1
Idioma: Castellano
Traductor: Rafael Marín

Por recomendación de los lectores de CPI me hice con este libro, y se lo agradezco a todos los que lo recomendaron. Me lo he pasado pipa.

La historia narra las peripecias de un detective en un futuro no muy lejano, en una sociedad totalmente transformada por una nueva tecnología, la golemtecnología. Es posible en este futuro “imprimir” o imprintar copias de cerámica de uno mismo (llamados golems o ídems), que pueden dedicarse a hacer las tareas que se les encomienden, mientras el yo real, el de carne, se dedica a lo que le plazca. Hay copias de varios precios y calidades. los verdes baratos, aptos para limpiar el baño y cortar el césped (y algo más, pero no adelantaremos nada), los grises sobrios de alta calidad, los ébano cerebrales… Las copias viven un día, al final del cual pueden descargar los recuerdos en su original. Es posible de esta manera vivir varias vidas a la vez. El autor dedica bastante rato a explicar Y explicar muy bien) qué cambios produciría una tecnología así en la sociedad. Nos cuenta qué ocurre con los grupos fundamentalistas, con las leyes para golems, con el día a día de la gente, con las nuevas perversiones y diversiones que ofrece una sociedad así…

Nuestro detective, Albert Morris, especialista en violaciones de copyright (tranquilos, no es de la $GA€), se ve involucrado en un caso que será más grande de lo que había imaginado al principio. Bueno, en realidad se ve involucrado en tres casos simultáneamente, por lo que tiene a tres ídems trabajando en paralelo. Cada pista le(s) conducirá a algo mayor, hasta que llegamos a descubrir el vasto paisaje de lo que se oculta tras las levedades que investigaban los idAlberts al principio. El tratamiento formal de un ídem es añadirle un id al principio, por lo que los golems de nuestro protagonista son siempre llamados idAlbert o idMorris. Al prota humano se le lama todo el rato realAlbert. Está en todo, el autor.

La novela es estupenda. Es un relato de detectives que parodia en ocasiones a los relatos de detectives. En un punto de la novela el protagonista reflexiona sobre por qué no ha llamado a la policía, y se dice que todas las pelis de misterio o terror dejarían de exisitir si los protagonistas hicieran lo que deben hacer desde el principio: llamar a la poli. Pero él tampoco llama :) . El ritmo está bien llevado, con la posible excepción del final (qué difícil es hacer un buen final de novela), en la que se suceden una tras otra bastantes explicaciones de física cuántica (ondas de probabilidad resonantes, estados entrelazados, interferencia entre funciones de estado) mezcladas con conceptos de psicología que hacen un batiburrillo difícilmente comprensible. Pero cuando acaban esas explicaciones, la novela se propulsa de nuevo hacia su grand finale.

Hay alguna referencia clara al Mundo feliz de Huxley, como cuando habla de los trabajadores baratos, que ni sienten ni piensan, llamados epsilones (igual que en la novela de Huxley), y alguna otra referencia humorística que me arrancó una sonrisa:

Una cosa es ver la muerte venir a manos de tu creación. Eso forma parte de la tradición épica humana, después de todo. Edipo y su padre. El barón Frankenstein y su monstruo. William Henry Gates y Windows ’09…

Me ha encantado. Ciencia ficción de la buena. Reitero mis agradecimientos a los lectores. Mi nota: Muy, muy buena.

Categorías: Libros | Hay 8 comentarios »

17 de junio de 2006

 [Libro] El hombre que confundió… (2006-16-R)

sacks-hombre-sombrero.jpgTítulo: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero
Autor: Oliver Sacks
Tema: Divulgación / Ensayo
Editorial: Anagrama
Páginas: 314
ISBN: 84-96304-44-2
Idioma: Castellano
Traductor: José Manuel Álvarez Flórez

Hace ya mucho tiempo que mi amigo Danny me recomendó este libro. Y al fin me lo he leído. Tenías razón, Danny boy, es una lectura totalmente recomendable. El libro, escrito por un neurólogo (con ínfulas de poeta, pero de eso hablamos luego), narra un montón de casos de extrañas dolencias cerebrales. El título del libro se lo da el primer caso, un músico que había perdido la capacidad de integrar formas en su cerebro. Podía ver una rosa y la calificaba como un cilindro verde acoplado a una serie de láminas curvadas (los pétalos) de color rojo, con olor agradable… Pero no podía identificarlo como una flor. En una de las consultas, fue a alcanzar su sombrero y en lugar de coger el sombrero cogió la cabeza de su mujer, que también era redonda. Se cuentan historias realmente curiosas y se da uno cuenta de los extremadamente intrincado que es el funcionamiento de nuestro montón de serrín.

De este médico hay otro libro, “Despertares”, en el que se basó la película de De Niro y Robin Williams, sobre un grupo de pacientes con encefalitis letárgica que gracias a un medicamento salen de su letargo y vuelven a vivir. La peli la vi hace mucho y me encantó
El estilo al escribir de don Oliver es menos agradable que las cosas que cuenta. A veces es un poco farragoso. Como muestra, un botón:

Por una especie de inversión o subversión, del orden natural de las cosas, los neurólogos ven con frecuencia la concreción como algo negativo, indigno de consideración, incoherente, un retroceso. Así para Kurt Goldstein, el mayor sistematizador de su generación, la mente, la gloria del hombre, se centra exclusivamente en lo abstracto y categórico, y la consecuencia de una lesión cerebral, de cuaqluier lesión cerebral y todas ellas, es expulsarlo de este reino superior a las ciénagas casi subhumanas de los concreto. Si un indivisuo pierde la “actitud categórico-abstracta” (Goldstein) o el “pensamiento proposicional” (Hughlings Jackson), lo que queda es subhumano, carece de importancia o interés. Yo llamo a esto una inversión porque lo concreto es elemental, es lo que hace la realidad “real”, viva, personal y significativa. Todo esto se pierde si se pierde lo concreto, somo vimos en el caso del doctor P., que cayó (de un modo nada goldsteiniano) desde los concreto a lo abstracto.

Quitando párrafos de este jaez, que salpican el texto, lo que queda es de fácil y agradable lectura y, sobre todo, interesante. Muy interesante. Mi nota (adivínenla): Muy interesante.

Categorías: Libros, Medicina | Hay 15 comentarios »

13 de junio de 2006

 Caballitos y percherones

Ya saben lo que es un caballito cuando hablamos de motos, ¿no? Pues lo que viene hoy no es un caballito. Es un maldito monstruo equino:


Enlace al vídeo en Youtube

Lo hizo Max Biaggi en Brno, en 1998. Cuando parecía que se caía de espaldas, pisó el freno trasero y volvió a la horizontalidad.

Gracias, chutiloco, por ponerlo en el forum.

Categorías: Física, Vídeo | Hay 8 comentarios »

11 de junio de 2006

 ¿Alguien dijo viajes?

De nuevo, mi beca Willy Fogg hace de las suyas. Parto esta tarde para Oslo y regresaré el jueves. ¿CPIeros en Oslo? ¿Ganas de una cervecilla? ¡Mándenme un correo! Como las últimas veces que dije que intentaría actualizar no salió bien, pues ya no lo digo. Si sale, salió. Nos leemos el viernes, estimados lectores. Sean buenos.

Categorías: Personal, Viajes | Hay 9 comentarios »