[Libro] El pintor de batallas (2006-6-R)
8 de abril de 2006

Título: El pintor de batallas
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Tema: Ensayo
Editorial: Alfaguara
Páginas: 301
ISBN: 84-666-2181-4
Idioma: Castellano
Si yo fuera un periodista de la revista Qué Leer y quisiera un titular impactante para mi recensión de este libro, sin duda elegiría algo del estilo «El pintor de batallas es una mezcla entre Territorio comanche y Cinco horas con Mario». Y es que nuestro idolatrado Reverte ha cambiado totalmente de registro. Esto no es una novela, es un monólogo al que se le ha añadido un espaciotiempo para que parezca una novela. Y no es que no me haya gustado, ojo.
Reverte reflexiona sobre la guerra, básicamente. Sobre la guerra y los héroes cansados. Un fotógrafo de guerra, tras muchos años de profesión y tras ver más cosas de las que le habrían gustado, se recluye en una antigua torre vigía junto al Mediterráneo para pintar en su interior un inmenso fresco circular, la batalla de todas las batallas.
En la novela sólo hay tres personajes importantes, y consiste principalmente en largos monólogos interiores y recuerdos de Faulques, alter ego de Reverte y protagonista de la novela, suturados levísimamente con las intervenciones del narrador. Para los hincha de Reverte, muchas de las cosas que cuenta Faulques ya las habíamos leído, tanto en Territorio comanche como en muchos de sus artículos de El Semanal, donde escribe habitualmente. El libro es una recopilación de todas las vivencias de Reverte sobre la guerra, el horror, la miserable naturaleza humana cuando se nos coloca entre la espada y la pared, o cuando se nos dota de poder omnímodo. La guerra es el escenario perfecto para que se den estas dos situaciones.
El protagonista comparte todas sus reflexiones con su némesis, Ivo, un croata al que conoció en el sitio de Vukovar y que ha regresado del infierno, recorriendo mucho mundo, para encontrarle. El fantasma de una mujer, Olvido Ferrara, demasiado parecida a la protagonista de El club Dumas, impregna toda las páginas de los recuerdos de Faulques.
Creo que Reverte ha publicado este libro en forma de novela porque si no habría sido un territorio comanche II. El hecho de crear un protagonista le permite además retratar mejor el inmenso cansancio del que ha cruzado la puerta del horror, del que, como dice Reverte muchas veces en muchos sitios, “ha recorrido esos últimos mil metros que nadie más ha recorrido, y ha visto cosas que nadie más sabe y que cambiarán su vida para siempre”.
Es un libro oscuro, que te agarra y no te suelta, en el que salen a la superficie muchos de los fantasmas del autor, que se revela humano, demasiado humano, a través del protagonista. En resumen, un gran ensayo sobre la guerra y sobre todo sobre el ser humano, sus bajezas, debilidades y sus vergüenzas. Mi nota: Muy bueno





8 de abril de 2006 a las 11:14 am
No he leido el libro, pero por tus comentaros y lo que he leido por otros sitios no es que Reverte haya cambiado de stilo, sino que es más Reverte que nunca.
8 de abril de 2006 a las 2:27 pm
Creo que añadiré este libro a mi Wishlist!
8 de abril de 2006 a las 4:23 pm
Bueno pues para crear polemica, he tardado mas de tres semanas en leermelo (para trescientas paginas es mucho), Pérez Reverte en otros libros me gusta y mucho (el maestro de esgrima, el club dumas) y en otros me parece un toston (la piel del tambor).
En este libro como indicas es un gran monologo (con un cierto aspecto de cansino no como monologo de Hamlet), a mi gusto, si quiere criticar la crudeza de la guerra, dentro de los suyos Territorio Comanche, y si quieres otro libro mejor (a mi criterio esta “los Ojos de la Guerra”, homenaje al fotografo español Julio Fuentes en el que tambien participa P.R. es mas fiel a lo que es la guerra y me impresiono mucho mas), así que solo decir los que esperan al P.R. de las aventuras de siempre que se olviden y si lo que quieren es ver sus reflexiones de la guerra les recomiendo mas el Territorio Comanche, sobre éste “el pintor de batallas” solo comentar que supongo que lo ha escrito por que ya no le es necesario intentar llegar a mas publico y puede dedicarse a escribir como le place (cosa que considero muy respetable), pero en este libro no ha llegado a engancharme.
Siento que mi critica haya sido un pelin difusa pero es que el libro en concreto me dejo asi difuminado
8 de abril de 2006 a las 10:04 pm
Yo también he leído el libro, pero en una semana. Me gusta mucho la forma de escribir de Pérez-Reverte y, en consecuencia, me resulta difícil hacer una crítica. No lo considero un ensayo, sino novela. Novela, efectivamente, con tres personajes y un monólogo, pero un monólogo que abarca -permitidme la cursilada- todo el espaciotiempo de Faulques (como su pintura). Me admiran especialmente la facilidad de retrospección, la conexión con grandes obras pictóricas con las vivencias del protagonista, que se abren hacia todos los lados, estableciendo una paradoja con su visión obsesiva en torno a la guerra y ésta vivida en el plano del “pisahormigas”, no del estratega o del táctico. La obra no es, en mi opinión, un ensayo porque es “indiscutible” y el ensayo, por definición, lo es. “El pintor de batallas” es subjetividad de cabo a rabo y la subjetividad simplemente es. Es la misma sensación, por cierto, que me produce Pérez-Reverte cuando le oigo hablar: es un tipo “desagradable”, cáustico, pero es él. Como el protagonista de su obra, es rotundo, pero no dogmático y, como él mismo señala, esta novela aprovecha su propia historia, sus propios conocimientos, pero los tamiza a través de esa cámara que congela lo que “ve”. En fin, me parece que se nota que la obra me ha gustado. Todavía tengo que releerla, antes de hacer mi propio comentario, pero no creo que varíe mucho mi concepción de ella. Muy recomendable, en mi opinión.
9 de abril de 2006 a las 12:34 am
Despues de leer tu crítica sobre El pintor de las batallas, estoy deseando leer el libro (en cuanto me lo dejes) y espero sea tan bueno e interesante como dices y se merezca esos comentarios soberbios que le dedicas.
9 de abril de 2006 a las 1:35 pm
Hola chedes!!
te falta la “l” en la direccion que tienes puesta como web
9 de abril de 2006 a las 11:57 pm
Corregido está Adama. ¡Muchas gracias!
15 de abril de 2006 a las 11:17 am
[...] El Mare Nostrum. Un fotógrafo reconvertido en pintor. Huraño, ¿porque está muerto? La necesidad de expresar lo que no ha sido capaz a través de la fotografía. Recuerdos que se prolongan hacia atrás en el tiempo hasta la antigüedad. Futuro que no existe. Todo ello encerrado en una antigua torre de vigilancia a orillas del mar. El producto: un gran mural sin principio ni fin que contiene todo el horror de la guerra, de todas las guerras, “el caos del universo”. Si sólo fuese eso todo se reduciría a un monólogo. Todo lo más a un diálogo entre el yo de un espaciotiempo y el yo de otro. Como entes ditintos pero iguales. Toda la expresión sólo es posible con un interlocutor… El retratado cobra vida para dialogar hasta la muerte. Omnipresente Olvido que, sin embargo, está permanentemente ausente… En realidad, no hay olvido, porque lo invade todo. Olvido es deseo perpetuamente insatisfecho y presencia constante. ¿Es amor? Si hay algo que, en mi opinión, distingue la narrativa de Pérez-Reverte es la fuerza expresiva. Maneja el lenguaje de tal manera que lo adapta a las necesidades del relato hasta convertirlo en arte plástica. Todo ello con el respaldo de la experiencia vivida que, naturalmente, sesga el contenido. En algún lugar, se cataloga El pintor de batallas como “ensayo”. No, en mi opinión, no es tal. La carga subjetiva es tan grande que uno se inclina por pensar en el relato autobiográfico. Sin embargo, el mismo autor niega esa posibilidad. Reconoce que, en la novela, vuelca su experiencia vital, que Faulques, el fotopintor bélico, se le parece, pero es obvio que su experiencia no es la del académico. Tannhäuser considera que El pintor de batallas no es novela o, en todo caso, si lo es, es novela fallida: “Si acaso es un monólogo con apariencia de diálogo platónico entre un hombre muerto y su fantasma y el recuerdo de un amor al que asesinó”. Como siempre, hay opiniones para todos los gustos. Me gusta la forma de escribir de Pérez-Reverte. Me gusta su fuerza. En cuanto a la “calificación” de la obra, me atengo a la propuesta del autor. Se trata, en mi opinión de una novela. Me parece una novela intimista, de tesis y de tesis existencialista. Como novela, me parece muy “trabajada”, muy bien estructurada. Como todas las obras que he leído de Pérez-Reverte, capta la atención desde el primer momento y te obliga a dialogar con los personajes. [...]
26 de junio de 2006 a las 11:38 am
De decepción en decepción: En los últimos días me he leído “La Piel fría” y “El pintor de Batallas”, dos libros de autores españoles muy recomendados a los que llego bastante tiempo después del frenesí de su lanzamiento editorial..Y la sensación con los dos es la misma: Hubieran sido dos buenos cuentos. En el caso de “El pintor de batallas”, el exceso de páginas se agrava con el hecho de que casi no hay peripecia, con lo que la lectura se torna, por momentos, insufrible. El autor nos habla sobre el mal, la esencia del ser humano, la guerra, la responsabilidad individual, etc..en 300 páginas de diálogo entre dos personajes alternado con flash backs de pasajes bélicos. Todo muy profundo y muy aburrido. La ventaja es que es un libro que admite una lectura rápida, con lo que os podéis saltar párrafos y capítulos sin temor a perderos nada relevante.