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Archivo de abril de 2006

29 de abril de 2006

 [Libro] Diarios de Adán y Eva (2006-8-R) – Actualizado

Título: Diarios de Adán y Eva
Autor: Mark Twain
Tema: Narrativa
Editorial: Obelisco
Páginas: 61
ISBN: 84-7720-918-9
Idioma: Castellano
Traducción: José Ramón Monreal

Me habían recomendado esta obra hace un tiempo, y al fin la he encontrado. Es cortísima, de apenas 60 páginas. Mark Twain [MT], seudónimo de Samuel Clemens, era un cachondo. Suya es la frase de “Hay mentiras, malditas mentiras y estadísticas”, entre otras muchas que acuñó. En esta obra se ven reflejados los mismos acontecimientos vistos desde dos puntos de vista, el de Adán y el de Eva. Y aquí MT aprovecha para soltar todos los sarcasmos, ironías y divertimentos que puede acerca de las relaciones entre hombre y mujer. Hay partes muy divertidas, como cuando Adán se queja de que ella no le deja abrir la boca y siempre les está poniendo nombres a los animales antes de que a él le dé tiempo de opinar. Eva, en su diario, dice que ella tiene que apresurarse para darles nombres a las cosas porque se ve a la legua que él no los sabe, y lo hace para evitarle incómodos silencios. O cuando Eva decide comerse las manzanas prohibidas porque ve que los tigres pasan hambre al alimentarse sólo de florecillas, para que puedan empezar a matar a otros animales.

La obra es de principios del s. XX, por lo que algunas de las opiniones del autor desatarían la ira de nuestras lectoras. Está escrita hacia el final de la vida de Twain, cuando más propenso era éste al lirismo, y termina con un alegato de Eva que a mí, personalmente, me encanta: (resaltar el texto para leerlo; contiene pseudospoiler. Gracias, Mikel.)

EVA: Mi ruego y mi anhelo es que dejemos esta vida los dos juntos, un anhelo que jamás desaparecerá de la tierra, sino que encontrará un lugar en el corazón de toda esposa que ame, hasta el final de los tiempos; y dicho anhelo llevará mi nombre. Pero si uno de nosotros fallece primero, mi ruego es que no sea otro que yo; porque él es fuerte y yo débil, yo no le soy tan necesaria como él lo es para mí. Una vida sin él no sería vida. ¿Cómo iba a poder soportarla? Este ruego es también inmortal y no dejará de ser siempre elevado mientras mi raza siga sobre la faz de la tierra. Yo soy la primera esposa y me seguiré repitiendo en la última de ellas.

En la tumba de Eva:

Allí donde ella estaba,
estaba el Paraíso

Hay una obra de teatro en cartel en Madrid, en el teatro Reina Victoria, basada en este libro. Lleva tres años ininterrumpidos en escena y me la han recomendado encarecidamente. Habrá que ir, sin duda.

Actualización Dicho y hecho. Ayer, domingo 30, me fui al teatro Reina Victoria a ver la obra. Justo en el tercer cumpleaños de la obra en la cartelera española, como nos recordaron los actores al acabar la función.

Diarios-adan-eva-teatro.jpg

Es, sencillamente, sublime. Preciosa. Conmovedora. Divertidísima. A lo mejor es que yo tenía el día sensible, pero entre carcajada y carcajada me di una jartá a llorar que hacía mucho que no me daba. Qué bonito, qué tierno, qué inteligentemente hilvanado todo. Son en realidad dos historias, la de Mark Twain y la de los actores que interpretan la obra de Mark Twain. Y es una bellísima historia de amor.

Los actores se salen, especialmente Miguel Ángel Solá, que se come el escenario. Él solo puede con todo, y puede mucho más con la ayuda de Blanca Oteyza, que tiene un papel menos lucido pero que cumple con maestría. Cuando hace de periodista, es una periodista. Se la recomiendo encarecidamente, queridos lectores. Son dos horas y media que recordarán. Imprescindible

Categorías: Libros | Hay 19 comentarios »

28 de abril de 2006

 Clippy para vim y para CPI

clippy para CPIDedicado a ese 8% de visitantes que usan Linux para leer CPI. Como decían los borg de Star Trek, “La resistencia es futil”: Clippy ha asimilado a vim.

Para el resto que no usa linux y vive feliz sin saber que es el vim, nos hemos apuntado a la moda: espero que os guste el plugin clippy para CPI que hemos instalado. A partir de ahora saldrá siempre en el momento menos oportuno para proponer asistencia totalmente inútil :D

Categorías: Chorradas, Humor | Hay 26 comentarios »

 Aparcando bajo estrés ocurren fenómenos sinérgicos

Imaginate en esta situación, si eres conductor será fácil: Estás llegando tarde a tu cita (cine, cena, reunión, trabajo,… etc.) a la que estás yendo en coche. Tras un tráfico infernal y un atasco de una hora, sufres porque el compromiso es importante y llevas diez ya vueltas a la manzana, has visto aparcar a 4 coches delante de tus narices y no sólo eso, sino que sientes una presión en la vejiga que reclama a gritos que dejes el coche en cualquier lado y corras hacia el próximo aseo, y el jefe se va a enfadar y el ligue se va a ir a su casa y te perderás el comienzo de la película y ¡por favor que ganas de ir al lavabo! Y ahora veo una plaza libre al girar a la derecha pero tengo rojo y se me cuela otro coche que tiene verde y ¡el muy indecente aparca! y necesito aparcar ya que no me aguanto más. Esto es horrible, necesito aparcar ya o mi vida será un desastre, el ligue se irá con otro u otra y perderé mi trabajo además de no ver el principio de la película, aparcar en esta ciudad es peor que enfrentarse a Rambo en la jungla, esto es terrible quiero un sitio ya, pero aquí no puedo que es un vado y el cielo caerá sobre nuestras cabezas y aún no habré ido al baño, yo lo que quiero es ir al baño corriendo y no hay un parking en 2km a la redonda…

Y entonces lo ves. Un sitio libre unos metros más allá. Aceleras, frenas de golpe para aparcar, marcha atrás y ¡a fondo que aquí aparco yo!

Pues sólo un consejo: Vigila con los ánimos y acelera suavemente. O te puede pasar como a la señora de la derecha de la imagen, conductora del coche mal aparcado.

Foto de 'Josh Redstone' en San Francisco, Filmore and California st  el 23 feb 2006

La foto me la ha enviado un compañero de trabajo, Josh Redstone, al que le agradezco que comparta la foto. Transcribo los detalles de su email (traducción libre):

Presencié esto el pasado domingo (23 abr 2006) en Filmore St a la altura de California St en San Francisco. La mujer responsable (en la imagen a la derecha) explicó que había estado buscando sitio donde aparcar y estaba muy frustrada. Entonces vió la plaza y “se metió” antes de que alguien se la robara. Había bastante gente mirando y riendo, los policías también se lo estaban pasando bien. El tipo de la grúa también se pasó un buen rato.

El coche superior no había sufrido más daño que el debido al impacto con el parquímetro. Lo que no se ve en la imagen es lo que pasó cuando la grua se puso en acción: La grua enganchó al coche por la parte frontal y estiró hacia adelante. Tal y como había subido, el coche bajó, pero por el camino arrancó el capó del coche inferior (que hasta el momento no había mostrado mas deterioro que algún arañazo). Por si fuera poco, el coche superior salió del incidente indemne. Rebotó contra el asfalto, se puso en marcha y la dueña partió con él sin ningún problema. El coche de abajo acabó destrozado.

Saludos,

Josh

¿Cómo puede pasar esto? Los coches no se montan así cada día ¿No debería los parachoques haberlo evitado? Haciendo un poco de forense CPI (que no CSI) hay varias causas:

  • Creo que el secreto del accidente viene por la inclinación de la calle. San Francisco es una ciudad famosa por las calles empinadas. En la foto, se puede ver como, en el sentido de avance de los coches, la calle subía bastante. Fijaros en la farola o en las casas de la otra acera. En esa situación, al frenar un coche cuesta arriba y por la geometría de las suspensiones y el reparto de pesos de los coches siempre se alza ligeramente la parte posterior y baja la parte superior. Seguro que algún experto de la audiencia puede explicar algo mejor como funciona el tema. El coche asaltado había bajado ligeramente el morro, facilitando la monta, debido a la cuesta.
  • Por la propia cuesta, al acelerar marcha atrás el coche debió coger bastante más velocidad que si lo hubiera hecho en terreno plano.
  • El morro del coche víctima es bastante aerodinámico y bajo de por sí. No es un deportivo, pero tampoco es un todoterreno. Este diseño proporciona una cuña bastante buena para apartar el aire aerodinámicamente y bajar el consumo de gasolina, estoy seguro, y en este caso sirvio como rampa para el coche perpetrante.
  • El coche que aparcaba estaba bastante girado, atacando oblicuamente el morro de la víctima. De esta forma debió conseguir tracción con las ruedas sobre el parachoques de la víctima para montarse sin apenas arañar con su parachoques. Encarando frontalmente hubiera chocado antes el parachoques sobre el capó.
  • Finalmente, la conductora estaba frustrada, así que debió darle con ganas al acelerador.

Cada fenómeno aislado hubiese llevado a poco más que una abolladura y un susto manteniendo ambos coches en todo momento el contacto con la calzada. Pero todos los fenómenos combinados llevaron a (atención buzzword abusada por consultores estratégicos de todo el mundo) una maravillosa sinergia (palabra que desde que la conozco me parece preciosa, aunque cada vez me gusta más sicalipsis).

sinergia. (Del gr. συνεργα, cooperación). 1. f. Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.

En lugar de una abolladura fenomenal (suma de los efectos individuales), un coche se montó sobre el otro (efecto superior y espectacular) (parezco Coco en Barrio Sésamo: Hoy niños vamos a aprender lo que es la sinergia). No solamente la conductora apretó bien fuerte el acelerador, sino que la cuesta ayudó a que el coche tomara más velocidad que además era obliqua hacia el coche permitiendo tracción rueda-sobre-capó y además se topó con un coche que había bajado el morro por la propia cuesta y, por si fuera poco, el susodicho morro tenía una forma de rampa magnífica.

Al menos, no hubo que lamentar daños personales (ya que la súbita invasión del espacio peatonal por parte del coche podría haber sido fatal).

Moraleja: A veces, parece que se lo pongan en bandeja a Mr. Murphy.

Actualización: Nebur explica porqué el morro de un coche aparcado queda bajo. Como bien dice, cualquiera puede comprobarlo con un coche, una cuesta y ¡el freno de mano!:

El freno de mano de los coches suele bloquear, habitualmente, las ruedas traseras. Si colocáis un coche en una cuesta arriba con el freno de mano puesto (y ninguna marcha engranada), se puede ver cómo claramente se apoya todo el peso en el eje trasero, levantando ostensiblemente la parte de atrás del coche. La carrocería tiende a ir más hacia abajo, pero las ruedas no lo permiten. El punto de unión son los amortiguadores, que en este caso, se estiran. Se podría explicar en una servilleta de bar (marca registrada :-D ) el reparto de fuerzas… Podéis hacer la prueba en cualquier cuesta con vuestro coche.

Actualización II: ¿Quién dice que la foto es antigua? En principio me fio de mi compi, pero como dicen los americanos, “Trust but check”:

Os animo a que miréis vuestra foto y me pongáis el número de la matrícula en los comentarios, que por cuestión de privacidad yo he anonimizado. El reto ha sido lanzado, ¿Alguien se anima?

  • Y si resulta que la foto es vieja y esto no es material original, iré a tirarle de las orejas a Josh.
  • Y en caso contrario, ¡exigiré satisfacción a los difamadores!

Categorías: Física, Fotografía, Humor, Leyendas urbanas, Mundo real | Hay 34 comentarios »

27 de abril de 2006

 España en Google Maps

Por si alguien no lo ha visto, ya está disponible Google Maps con las calles en España. Ejemplo: el paseo del Born en el baricentro mundial.

Categorías: Software, Viajes | Hay 10 comentarios »

 El accidente de Chernobyl

El texto que sigue está basado en una colaboración que hice como parte de un artículo de José Manuel Rodríguez, de Hispalibertas, quien la ha mejorado y aumentado, en el 20 aniversario de la catástrofe de Chernobyl.

El accidente de Chernobyl tuvo lugar a la 1:23:58 AM (hora local) del 26 de abril de 1986. El accidente consistió en una serie de explosiones (primero de vapor y luego de otros productos de combustión nuclear) seguidas de una fusión del núcleo del reactor.

Las causas de este accidente nuclear, el mayor de la historia, se pueden atribuir al defectuoso diseño de la planta unido a la casi total ignorancia del personal sobre cómo afectaban sus acciones al funcionamiento de la planta. También hubo fallos de comunicación entre el personal de seguridad y los encargados de operación del reactor.

Ante todo, veamos someramente cómo funciona una central nuclear de este tipo:
En una cámara tenemos un montón de uranio enriquecido sufriendo una reacción nuclear. Ésta consiste en la emisión de neutrones por parte de los átomos de uranio. Cada vez que un átomo de uranio emite tres neutrones, libera bastante energía, en forma de calor y radiación. Este calor se utiliza para generar vapor que mueve una turbina que genera electricidad. Cada uno de los tres neutrones obtenidos de la fisión de un átomo de uranio sirve para fisionar (partir) otro átomo de uranio. Se obtiene una reacción en cadena. Es el mismo mecanismo que el de las bombas atómicas de la IIGM. Pero como no queremos una bomba atómica, se “intoxica” la reacción, metiéndole moderadores, que absorben algunos neutrones y hacen que la reacción no vaya tan rápida. Además de los moderadores (grafito en Chernobyl) hay refrigerante (agua en Chernobyl) que sirve para mantener la reacción a temperaturas fijadas y al mismo tiempo modera también la reacción. Una central nuclar de fisión es, hablando mal y pronto, una bomba atómica a cámara lenta. Así dicho parece que es una locura, pero se conoce muy bien el mecanismo y hay múltiples medidas de seguridad que, correctamente utilizadas, hacen prácticamente imposible que ocurra nada. Sólo si se obvian varias de estas medidas de seguridad simultáneamente, como ocurrió en Chernobyl, se empieza a estar en peligro. Nunca ha habido un accidente grave cuando se cumplían las normas de seguridad.

Aquella noche, aprovechando que el reactor se iba a cerrar después para una revisión de seguridad, se iba a llevar a cabo un experimento en el reactor 4 para ver si, tras un apagón, la inercia de la turbina principal sería capaz de generar energía suficiente para activar los sistemas de emergencia (en particular, las bombas de agua). El reactor contaba con dos motores diésel para activar los sistemas de emergencia, pero éstos no se activaban instantáneamente. La prueba consistía en ver si durante los segundos que tardaban en activarse los motores la turbina podría activar los sistemas de seguridad. Ese mismo experimento ya se había hecho en Chernobyl en el reactor 1 poco tiempo atrás (aunque con todas las medidas de seguridad conectadas), siendo el resultado negativo: la turbina, por sí sola, no consiguió activar los sistemas de seguridad hasta la entrada en funcionamiento de los motores diésel. Tras una serie de modificaciones en el reactor, se quería intentar otra vez.

Antes de empezar el experimento, se redujo la potencia de funcionamiento del reactor desde los 3200 MW a 1000 MW, para realizar el experimento en condiciones menos peligrosas. Sin embargo, debido a un fallo de coordinación entre operarios, la potencia del reactor siguió bajando y llegó a estar sólo en 30 MW. A tan baja potencia, se produce un exceso de Xenon-135 (135Xe), un producto de reacción que envenena la fisión, pues absorbe neutrones. A potencias mayores, el Xenon-135 se consume en la reacción. La reacción comenzó a detenerse, pero se decidió no cancelar el experimento. Habría hecho falta un buen rato para incrementar de nuevo la potencia del reactor hasta los 1000 MW originalmente previstos. Pero no se disponía de tanto tiempo. El experimento ya iba con retraso porque durante el día habían tenido que aplazarlo durante 9 horas, debido a un pico de demanda de energía eléctrica de Kiev. Los coordinadores del experimento trabajaban bajo la presión de sus superiores. Lo que se hizo fue subir la potencia sólo hasta 200 MW. Como a este nivel sigue habiendo demasiado Xenon-135, se retiraron, más allá del límite establecido por el reglamento de seguridad, las barras de grafito (que también moderan los neutrones), para que la reacción se viese menos moderada y pudiera seguir el experimento. Dejan dentro del combustible sólo 8 de las 30 barras mínimas exigidas por el reglamento. No sólo eso, sino que también se desconectaron todos los sistemas automáticos de cierre de reacción (SCRAM) del reactor. Es un fallo gravísimo de diseño el permitir que todos los sistemas automáticos de emergencia puedan ser desconectados por los operarios.

Y el experimento comenzó. Y fracasó. En el momento de desconectar la turbina de la red, la potencia de las bombas de agua cayó rápidamente. Al cesar la llegada de agua de refrigeración, comenzó a subir la temperatura del refrigerante del reactor, que comenzó a hervir. Y aquí aparece un nuevo fallo de diseño que los operarios desconocían o, si lo conocían, no tuvieron en cuenta.

El reactor de Chernobyl, del tipo RBMK (moderado por grafito) estaba supermoderado. En un reactor submoderado, una disminución de la cantidad de refrigerante provoca, por efecto doppler, una disminución de la potencia. Esto se conoce como un “coeficiente de huecos negativo”. En un reactor supermoderado, la disminución de la cantidad de refrigerante provoca un aumento de la potencia de la reacción (coeficiente de huecos positivo). Esto significa que el agua del refrigerante no sólo sirve para disminuir la temperatura del reactor, sino también para detener los neutrones de la reacción. El agua líquida absorbe muy bien los neutrones, pero no así el vapor de agua. Cuando comenzó a evaporarse el agua del refrigerante dentro de las tuberías, la reacción comenzó a crecer descontroladamente. Se llegó a alcanzar un nivel de potencia de 30 GW, diez veces superior al establecido por las normas de seguridad.

Al cabo de unos segundos, se pulsó el botón de parada total del reactor (SCRAM). Pero ya era demasiado tarde. EL SCRAM activa la entrada de todas las barras de grafito en el combustible, para detener la reacción. Pero como habían sido retiradas más allá del límite de seguridad, tardaron más de 18 segundos en entrar. La temperatura del reactor había subido demasiado, y las barras de grafito que debían introducirse en el combustible nuclear se deformaron por la temperatura, pudendo introducirse sólo hasta un tercio de su longitud. Además, estas barras tenían una característica, de nuevo obviada por los operadores: al entrar en el combustible, provocan un aumento transitorio de la potencia, seguido por la disminución de la misma. Ese primer pico (de 100 veces la potencia nominal del reactor) ayudó a que todo ocurriera aún más rápido. El agua evaporada reventó todas las tuberías, provocando una inmensa explosión. La explosión libera toda el agua refrigerante, provocando un incremento aún mayor de la potencia, que alcanzó 480 veces el valor nominal del reactor. Además, reventó el techo del reactor, que sólo estaba parcialmente blindado, provocando la entrada masiva de aire, y con él oxígeno, que hizo arder todas las barras de grafito introducidas en el combustible. En ese momento, una segunda explosión revienta el resto del reactor, lanzando a la atmósfera más de 8 toneladas de material radiactivo (entre 200 y 500 veces mayor radiactividad que las bombas de Hiroshima y Nagasaki), con una potencia de un billón de julios. Se ha dicho en casi todos los medios informativos que la potencia de la explosión fue 200 veces mayor que la de Hiroshima. Nada más falso. Si hubiera sido así, no habría quedado nada de la central. Lo que fue 200 veces más alto, como digo, fue la radiactividad.

El núcleo del reactor se funde: se convierte en una masa radiactiva que sigue soltando cantidades inmensas de radiación y calor. La explosión provoca más de 30 incendios, que los bomberos consiguen apagar a las 9 de la mañana, con un alto precio en vidas humanas. Más de 30 bomberos murieron ese mismo día por culpa de la radiación. Para evitar que la reacción nuclear siguiera funcionando, se emplearon helicópteros, que desde el día siguiente a la explosión, lanzaron sobre el núcleo del reactor más de 5.000 toneladas de distintos tipos de materiales.

Comenzaron vertiendo 40 toneladas de carburo de boro (otro moderador), para garantizar que no se reanudara la reacción de fisión. Continuaron con 800 toneladas de dolomita a fin de extinguir el fuego y refrigerar el núcleo, y con el mismo fin añadieron 2400 toneladas de granalla de plomo. Finalmente, añadieron 1800 toneladas de arena y arcilla con el objetivo de retener los productos de fisión. Esto último falló: todavía había demasiada radiación y la arena acabó fundiéndose y cristalizando.

Posteriormente se construyó un gigantesco sarcófago, hecho con 410.000 metros cúbicos de hormigón y 7.000 toneladas de acero; el sarcófago fue terminado en noviembre de 1986. Por cierto, que ahora está lleno de grietas y toca arreglarlo, pero como es tan caro nadie se quiere hacer cargo del tema.

El reactor dañado permanecerá radiactivo como mínimo los próximos 100.000 años. El accidente fue detectado el lunes 28 de abril de 1986, a las 9 de la mañana, en la central nuclear sueca de Forsmark, unos 100 kilómetros al norte de Estocolmo, donde los contadores Geiger registraban niveles de radiactividad 14 veces superiores a lo normal. Primero se pensó en un escape en la propia central (las primeras noticias de las agencias de prensa hablaban de un accidente en una central sueca), pero un exhaustivo control mostró que la central funcionaba perfectamente y que la radiactividad venía del exterior de la central.

NOTA IMPORTANTE Gente que sabe mucho de esto (¡gracias, jóvenes nucleares! –tenéis nombre de super héroes, por cierto–) aporta bastantes correcciones jugosas en el comentario nº 9. He incurrido en imprecisiones en el texto (empezando por no distinguir entre “moderar” y “absorber” neutrones) que ellos aclaran con maestría. El grueso de la secuencia de acontecimientos parece estar bien, sin embargo.

Categorías: Física, Sociedad | Hay 111 comentarios »